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Infusiones para tener buena salud

infusiones
Las infusiones son beneficiosas para el organismo

Existen infusiones para tener buena salud? Pues sí. Hoy os hablamos de varias opciones muy beneficiosas para nuestro cuerpo.

Las infusiones naturales disminuyen los síntomas de infecciones, como el alivio de resfriados, con un toque de sabor especial.

La tos, la mucosidad, los estornudos y algunas décimas de fiebre son los síntomas más habituales de resfriados o gripes.

Las infusiones naturales, como por ejemplo tés e infusiones especializadas, disminuyen las molestias provocadas por el catarro o afecciones gripales.

Además infusiones y tés son bebidas calientes muy saludables por todas las propiedades que aportan al organismo.

Al igual que la fruta y los vegetales, el té y las infusiones naturales son fuentes ricas en antioxidantes, que nos ayudan a mantener una buena salud, como parte de una dieta equilibrada.

Los antioxidantes son sustancias que ayudan a defender nuestro cuerpo de daños celulares y permiten un estilo de vida sano y activo.

Ejemplos de infusiones para tener buena salud:

Té Rooibos: Este tipo de infusión se caracteriza por tener un sabor muy suave y por su alto contenido en vitaminas, especialmente la vitamina C (por el limón y la naranja que pueden llevar añadidos), perfecto para calmar la tos y frenar síntomas gripales.

Rico en minerales y antioxidantes, lo hacen ideal para la salud de nuestro cuerpo. Éste no contiene teína.

La unión del Rooibos con las hojas sudoríficas y febrífugas del sauco combaten la tos y la fiebre.

Té verde al jazmín: Las propiedades antioxidantes del té verde unidas a las calmantes del jazmín, son un gran remedio para combatir resfriados.

El alto contenido en antioxidantes del té verde retrasa el envejecimiento, rejuvenece la piel y mantiene el cabello sano.

Té rojo: Utilizado en dietas de control o reducción de peso, puesto que favorece la eliminación de líquidos, grasas y colesterol.

Té con sauco y escaramujo: Es una de las infusiones rica en vitamina C y con propiedades astringentes y antiinflamatorias.

Además también tiene un ligero efecto diurético.

Té con regaliz: El té especiado con regaliz se convierte en una bebida antiinflamatoria y expectorante.

Ideal para reducir síntomas como la congestión nasal y la tos.

Infusiones de Tomillo: El tomillo es una hierba antiséptica y expectorante, que en infusión, beneficia el sistema respiratorio y calma la bronquitis.

Infusiones de Echinacea purpurea: Mejora las defensas del organismo y potencia el sistema inmunológico. Previene infecciones víricas.

Valeriana: Las conocidas infusiones de valeriana, tiene un eficaz poder relajante natural.

Se puede tomar a cualquier hora para combatir la ansiedad y el estrés.

Infusiones de Cola de caballo: Exquisita infusión, rica en sales minerales y flavonoides muy beneficiosos para el organismo.

Tila: Como es conocido, producen un efecto sedante y relajante que ayuda a conciliar el sueño y facilita el descanso.

Infusiones de Manzanilla: Esta infusión elaborada con las flores de manzanilla es ideal para mejorar las digestiones.

Poleo Menta: Su alto contenido en aceite esencial tonifica las vías respiratorias y evita también las malas digestiones.

Los tés y las infusiones son adecuados para todas las personas ya que no tienen efectos secundarios.

Sin embargo, recomendamos no tomarlas justo antes de ir a dormir para evitar que la teína que tienen (de la misma familia de compuestos como la cafeína del café) influya en el sueño.

Nutricionista en Casa en el 7º Congreso Alimentación Viva y Salud

 

El Nutricionista en Casa, una de las webs o blogs de referencia en nuestro país sobre asesoramiento-coaching nutricional y alimentación sana, estará presente en el  7º Congreso de Alimentación Viva y Salud.

Organizado por ViaDimensión, el congreso se celebrará este fin de semana, 11-12 de marzo de 2017, mañanas y tardes, en el bonito Auditorium Axa del Centro Comercial L´Illa Diagonal de Barcelona.

Es, sin duda, uno de los mejores puntos de encuentro de carácter anual de todos los expertos y personas interesadas sobre nutrición sana.

Profesionales como médicos, naturópatas, nutricionistas, dietistas,  especialistas en medicina natural aportarán los mejores conocimientos en alimentación y salud.

Se hablará de todos aquellos alimentos que nos dan salud y consecuentemente bienestar en nuestro organismo, tanto físico como emocional.

En el congreso se tratarán temas tan interesantes como:

alimentación deportiva, dietas para prevenir y combatir el cáncer o el origen de las intolerancias alimentarias y sus soluciones.

También sabremos la relación que hay entre la felicidad y los alimentos y los beneficios de la alimentación milenaria ayurvédica.

Durante el congreso, habrán 7 show-cookings, y 2 talleres donde se ofrecerá información para tener una buena salud.

Y además en el interior del recinto del congreso habrá una Feria de Alimentación y Salud.

En ella se podrá ver la oferta de pequeños productores de alimentación ecológica y salud.

Para mas información: https://www.facebook.com/events/2000239826869311/

Alimentos con fibra

Alubias, alimentos con fibra alimentaria
Las alubias son alimentos con fibra alimentaria

Alimentos con fibra, ¿cuales son? ¿Qué beneficios nos aportan? Hoy desvelamos esta incógnita, que tanta gente nos ha preguntado.

La fibra es una sustancia que se encuentra de forma natural en los productos de origen vegetal, es decir, los alimentos con fibra no provienen de animales.

Los vegetales pueden contener 2 tipos de fibra: la fibra soluble y la fibra insoluble.

Se encuentran en: las frutas, las verduras y hortalizas, las legumbres, los frutos secos, las semillas, los cereales integrales y en los granos enteros.

Dentro de los alimentos con fibra, los cereales y legumbres son ricos en fibra insoluble. Mientras que frutas y verduras son más ricas en fibra soluble.

Nuestro organismo no puede digerir la fibra, así que esta pasa a través de los intestinos rápidamente.

Beneficios de consumir alimentos con fibra

Los alimentos con fibra soluble son los que resultan más interesantes para casos de estreñimiento, hemorroides, control de colesterol en sangre y diabetes.

Los alimentos con fibra insoluble, en cambio, van mejor como laxante, con efectos más inmediatos que los de fibra soluble.

La fibra vegetal aporta volumen y sensación de hinchazón, con lo que comeremos menos.

Por ello la fibra se incorpora en dietas para control del peso o para adelgazar.

Los alimentos ricos en fibra dietética ayudan a reducir el colesterol (porque “arrastran” el colesterol malo LDL), estabilizan el azúcar en la sangre, y promueven una digestión sana.

Las dietas ricas en fibra también ayudan con el estreñimiento, pues será más fácil ir al baño, ya que la fibra hace incrementar el tamaño de las heces y acelerar el tránsito intestinal.

Además, el consumo de alimentos con fibra ayuda a reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca, diabetes y algunos tipos de cáncer, como el de colon, puesto que con la fibra nos deshacemos de las partículas nocivas del intestino.

El único inconveniente es que el consumo de alimentos con fibra puede provocar distensión abdominal o gases.

Si le ocurre es que ha tomado demasiados alimentos con fibra y necesita reducir la cantidad de fibra en la dieta durante unos días.

Para prevenir los gases, hinchazón y cólicos intestinales, se debe aumentar el consumo de fibra poco a poco, durante un par de semanas.

Se debería de beber también bastante agua, pues al incrementar la fibra y no beber suficiente líquido, puede empeorar el estreñimiento en lugar de aliviarlo.

La ingesta diaria recomendada (IDR) o cantidad diaria recomendada (CDR), para adultos de entre 19 y 50 años de edad, es:

de 20-35 gramos al día para hombres y 22-25 gramos al día para mujeres.

¿Cuáles son exactamente los alimentos con fibra?

Para obtener más fibra en nuestra alimentación, debemos tener en cuenta los siguientes grupos de alimentos con fibra:

-Verduras y hortalizas

-Legumbres, frutos secos y semillas

-Frutas

-Cereales integrales y Granos enteros

VERDURAS y HORTALIZAS: 

Las verduras y las hortalizas son una buena fuente de fibra.

De entre todos los vegetales, el que más fibra tiene es la alcachofa. Una pieza tiene 10,3 gramos de fibra dietética.

Las demás hortalizas proporcionan al menos 5 gramos de fibra por porción, como el brócoli (7 gr), guisantes, judías verdes (ejotes) , apio y nabos,  y en menor medida la coliflor, zanahorias, maíz, patatas (papas, batatas), boniatos, lechugas, acelgas, zanahorias, coles de bruselas, calabazas, espinacas, espárragos, remolachas, champiñones y berenjenas, a la vez que son ricas en vitaminas y minerales.

LEGUMBRES, FRUTOS SECOS Y SEMILLAS: 

Otros alimentos con fibra a destacar son:

Las legumbres, como las alubias (blancas o moradas), guisantes, lentejas (15 gr), fríjoles negros, habas y entre otros, ofrecen al menos la mitad de la cantidad diaria recomendada de fibra dietética, y en menor medida, la soja, garbanzos y fríjoles blancos.

Los frutos secos y semillas (como las de lino o de chía) contienen buenas cantidades de fibra dietética. Nueces (7 piezas equivalen a 2 gr de fibra), pistachos, almendras y semillas de girasol, son de los más ricos.

Las legumbres, semillas y frutos secos también proporcionan fuentes de proteínas vegetales para los vegetarianos y las personas que tratan de reducir el consumo de grasas saturadas; además de subministrar minerales, como el hierro, cobre, calcio, fósforo, magnesio y vitaminas del grupo B.

FRUTAS:

Las frutas son otra buena fuente de fibra dentro de los alimentos con fibra.

Eso si, para obtener toda la fibra de las frutas es conveniente que las tomemos enteras y no peladas o en zumos ni jugos, ya que es en la piel donde hay más fibra soluble.

Las frutas frescas con piel, pulpa o semillas añaden una buena cantidad de fibra a la dieta diaria.

Las frutas altas en fibra son las ciruelas, arándanos, aguacates, papaya, uvas, piñas, melocotones, peras, manzanas, naranjas (5 gr), mandarinas, nectarinas, fresas, kiwis, higos, nísperos, pomelos, limones, frambuesas y plátanos (bananas), que ofrecen entre 3 y 8 g de fibra por porción.

Además son buenas fuentes de carbohidratos complejos, vitaminas (como la A y la C) y  varios minerales.

Las frutas desecadas como los higos, orejones y uvas o ciruelas pasas también tienen una cantidad considerable de fibra.

CEREALES INTEGRALES Y GRANOS

Dentro de los alimentos con fibra, los cereales integrales ofrecen 2 gr de fibra por porción; el trigo y la cebada poseen hasta 6 gr de fibra por porción.

En menor medida están: avena, maíz, centeno y arroz (un plato de arroz integral proporciona 3,5 gr de fibra).

Además poseen carbohidratos complejos, minerales y vitaminas del grupo B.

Los granos son otra fuente importante de fibra vegetal.

Los salvados procedentes de cereales son los alimentos más ricos en fibra.

El salvado de maíz tiene 85 gr fibra/100gr, el de trigo 44gr/100gr y el de avena 15.

Así pues, si pensáis que no estáis aportando suficiente fibra a vuestra dieta, centraros en tomar más alimentos con fibra.

Consejo final: mirad en las etiquetas de los productos, en la tabla de valores nutricionales, la cantidad de fibra.

Ah, y escoged siempre alimentos en su versión integral.

Ej: pan integral, (50 gr de pan integral son 3 gr de fibra), arroces integrales o pasta integral.

Intolerancia a la fructosa: la desconocida

Uvas con fructosa
Las uvas contienen fructosa

La intolerancia a la fructosa, es una intolerancia alimentaria bastante desconocida, de la que hablamos hoy.

Así como existen personas que son intolerantes al azúcar de la leche, la lactosa, se ha descubierto que hay otras que son intolerantes al azúcar, básicamente, de frutas y verduras, la fructosa.

La fructosa es un azúcar de los llamados simples, un monosacárido, que puede encontrarse de manera natural en las frutas, y que se ingiere principalmente en forma de sacarosa.

La sacarosa (el conocido azúcar común o blanco), es un disacárido, y está formada por 2 moléculas, una de glucosa y otra de fructosa, que, al ser ingerida, se separa en el intestino en sus dos moléculas, dejando libre la fructosa.

El educorante sorbitol al ser metabolizado por nuestro organismo también puede generar fructosa.

La intolerancia a la fructosa aparece en el momento en el que hay un problema en su absorción por las células intestinales o en su metabolización por nuestro organismo para poder ser utilizada.

Pero atención, no debemos confundir la intolerancia a la fructosa y la malabsorción de la fructosa. Son parecidas pero no exactamente iguales.

La intolerancia a la fructosa es un error genético del metabolismo de la fructosa, que aparece en 1/20.000 personas.

Debido a este error congénito o hereditario, cuando las personas ingieren fructosa, ésta es absorbida por las células intestinales, pero el organismo es incapaz de metabolizarla correctamente ya que carece de la enzima fructosa-1-fosfato-aldolasa (aldolasa B).
Entonces se acumula un producto intermedio de la degradación de la fructosa, que es tóxico para el organismo.

Los síntomas que suelen presentar son: poca ganancia de peso en niños pequeños, nauseas, vómitos, deshidratación, disfunción hepática, hipoglucemia e ictericia.

Estos síntomas suelen iniciarse al introducir alimentos con fructosa (fruta, cereales preparados, etc.) en el lactante, y se pueden mejorar si hay un diagnóstico temprano y un buen tratamiento dietético.

La intolerancia a la fructosa es una situación que se mantiene de por vida, y que se diagnostica, generalmente, a una edad temprana mediante test bioquímicos y test genéticos.

Pero también puede aparecer intolerancia a la fructosa en una edad más adulta.

En cambio, la malabsorción de la fructosa es más común, y puede afectar a una tercera parte de la población.

Ocurre porque las células intestinales no son capaces de absorber de manera total o parcial la fructosa, generando síntomas gastrointestinales como diarreas, dolor abdominal, nauseas o gases.

Esta situación, que puede ser irreversible o reversible, se diagnostica mediante un test llamado de hidrógeno espirado.
En función de que tengamos intolerancia a la fructosa o malabsorción de la fructosa, el tratamiento dietético de cada una debe ser diferente.

¿Qué comer, o no, si tenemos intolerancia a la fructosa?

Se debe hacer una dieta estricta sin fructosa, en la que no se consuma más de 1-2 gr. de fructosa al día ya sea en forma de fructosa, sacarosa o sorbitol.

Por tanto debemos conocer que alimentos tienen fructosa en su composición y leer bien la lista de ingredientes en las etiquetas de los productos que compremos.

La miel, la fruta, las verduras y otros alimentos de origen vegetal tienen de manera natural fructosa.

El contenido de fructosa y de sacarosa es variable en las frutas y verduras según condiciones de crecimiento.

Vigilar también que la fructosa es añadida como edulcorante en muchos productos dietéticos o para diabéticos, y también es usada como excipiente en medicamentos.

Por su parte la sacarosa se encuentra en el azúcar, ya sea blanco o moreno y por tanto, está en múltiples productos dulces como las galletas, los postres, los cereales de desayuno para niños o los bizcochos.

A parte, algunas frutas y verduras lo contienen y también se utiliza para la elaboración de algunos jarabes y medicamentos infantiles.

El sorbitol se puede encontrar en frutas y verduras, pero básicamente es utilizado como edulcorante en dietética.

Se pueden incluir en la dieta:

-Jarabe de glucosa, glucosa, maltosa, maltodextrina, aspartamo, sacarina, acesulfame K y el ciclamato.

-Ocasionalmente: aguacate, pepitas de calabaza o girasol (10  unidades/día), aceitunas maduras (25g/día), jugo de limón  o lima (15 ml/día)

-Acelgas, brécol fresco, espinacas, patatas, setas (champiñones), escarola y endivias.

-Consumo limitado de: apio, acelgas, berros, berza, brécol congelado, col, coliflor, lechuga, pepino y patata nueva.

-Consumo limitado de: lentejas, garbanzos, alubias y guisantes.

-Harinas y sémolas de trigo, avena, maíz, centeno, fécula de patata, arroz.

-Pan blanco y pasta.

-Papilla de cereales sin azúcar añadido.

-Todas las carnes frescas y productos cárnicos elaborados que no contengan fructosas, sacarosa o sorbitol.

-Lactancia materna, leche, leche en polvo sin fructosa, nata natural, quesos curados y  frescos y yogur (sin frutas ni sacarosa).

-Aceites vegetales, mantequilla y margarina.

-Agua, agua mineral, infusiones (manzanilla, tila, menta), cacao y café.

-Especias, hierbas aromáticas, mostaza, sal, vinagre y levadura.

NO se pueden incluir en la dieta:

-Fructosa, sacarosa, sorbitol y dulces y edulcorantes que los contengan como caramelos, chocolates, chicles, etc.

-Las demás frutas y frutos (incluso el tomate), incluyendo sus zumos y todos los productos que las contengan.

-El resto de verduras y hortalizas.

-Todas las otras legumbres.

-Cereales o harinas integrales y la harina de soja.

-Procesados cárnicos que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol.

-Bebida de soja, leche condensada, yogur de frutas, de soja o edulcorado con sacarosa,

-Preparados a base de leche con sacarosa (batidos, helados, etc.)

-Aderezos o salsas comerciales con sacarosa y fructosa.

-Bebidas que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol o hechas a base de frutas.

-Aliños comerciales con fructosa o cualquier elemento que la contenga.

Como que casi no se pueden tomar frutas, hay bajo aporte de Vitamina C, y se debería tomar suplementos.

Además, también es recomendable tomar suplementos de ácido fólico pues aumenta la actividad de las enzimas glicolíticas, y entre ellas, la fructosa-1-fosfato-aldolasa, lo que permitirá poder consumir una ligera cantidad extra de fructosa, sin padecer las consecuencias que antes hemos comentado.

¿Qué comer, o no, si tenemos mala absorción de la fructosa?

En el caso de que se tenga mala absorción de la fructosa pero no intolerancia a la fructosa, se aplica una dieta restringida en fructosa.

Esta restricción variará en función de cada persona, dependiendo de si la malabsorción es total o parcial.

Si fuese total entonces hay que seguir lo marcado para la dieta de la intolerancia a la fructosa.

En el caso de que sea parcial, la persona sí puede consumir ciertos alimentos con un contenido bajo en fructosa.

Estos serían:

-Aguacate, Lima , Coco, Chufas, Albaricoque, Papaya, Piña, Granada, Sandía,

-Almendras, Pistachos, Avellanas, Castañas, Piñones, Pecanas, Cacahuetes ,

-Alcachofas, Acelgas, Ajo, Apio, Brócoli, Calabaza, Cebollas, Batata, Boniato, Coles, Berenjena, Repollo, Berro,

-Coliflor, Champiñónes, Escarola, Espinacas, Zanahoria, Guisantes, Espárragos, Habas, Garbanzos,

-Puerros, Tomate, Lechuga, Lentejas, Patata, Pepino, Setas, Maíz, Rábano, Remolacha,

-Cereales, Productos derivados del pan,

-Leche, Leche condensada, Queso, Requesón,

-Huevo, Carnes frescas, Pescado natural,

-Margarina, Natillas, Flan.

Alimentos ricos en vitamina C

Kiwis son alimentos ricos en Vitamina C
Los kiwis son alimentos ricos en vitamina c

Este artículo sobre los alimentos ricos en vitamina C son una propuesta ideal para esta época del año de mucho frío, resfriados y gripes.

La vitamina C es uno de los nutrientes más importantes para el buen funcionamiento de todo nuestro cuerpo a cualquier edad.

Por ello, consumir una buena ración diaria de alimentos ricos en vitamina C es muy saludable y vital para muchas funciones del organismo.

Nuestro cuerpo no produce esta vitamina. Por ello, debemos buscar fuentes de esta vitamina en alimentos ricos en vitamina C, aunque también se puede tomar un compuesto conocido como ácido ascórbico.

La ingesta diaria recomendada (IDR) de vitamina C para hombres adultos es de 90 mg y para mujeres adultas de 75 mg.

La vitamina C es vital en nuestro organismo, porque es un potente antioxidante, limpia nuestro torrente sanguíneo y fortalece el sistema inmunológico, apoyando a todos los órganos a evitar o prevenir infecciones.

La presencia de alimentos ricos en vitamina C en nuestra dieta garantiza la prevención del cáncer de mama, estómago y cólon y fortalece el sistema cardiovascular. Conociendo esto se nos hace imposible no querer tomar más alimentos ricos en vitamina C.

Por otro lado, la vitamina C participa en el proceso de biosíntesis de otros nutrientes, como el colágeno y el hierro. Es decir, que la vitamina C ayuda a absorber y procesar otras sustancias básicas para nuestra salud como el hierro.

Así pues alimentos ricos en vitamina C no pueden faltar en nuestra dieta.

Por ello debemos comer muchos alimentos ricos en vitamina C como frutas (básicamente cítricos) y verduras. También se encuentra en algunas hierbas.

A continuación os presentamos los alimentos ricos en vitamina C:

FRUTAS EXÓTICAS: son los alimentos ricos en vitamina C  por excelencia, más que los tradicionales frutos cítricos.

La Murunga o Kakadu Fruto/alimento originario de Australia, siendo el rey de los alimentos ricos en vitamina C, con una concentración de 3150 mg/100 gramos.

Camu camu: Esta fruta exótica es oriunda de la zona sur de América. Su principal atractivo es su alto aporte nutritivo, que entre otros nutrientes aporta hasta 2145 mg/100gr  de vitamina C.

Cereza acerola: Esta baya contiene en un solo de sus frutos la concentración de vitamina C equivalente a 65 naranjas, 1600-2000 mg/100gr de vitamina C.

Escaramujo o Rosa Mosqueta: Fruto popular por sus propiedades usadas en la industria cosmética para el beneficio de la piel.

Comer el Escaramujo en crudo o en mermeladas proporciona una gran carga de vitamina C: 500 mg/100gr de vitamina C.

Guayaba y Papaya: Frutas tropicales extendidas por toda América central y el Caribe. Son alimentos ricos en vitamina C.

La Guayaba aporta 300 mg de vitamina c por cada 100 gramos y la Papaya 80 mg de vitamina C/100gr.

Grosella Negra: Originaria de Europa, amarga y ácida. Su aporte de vitamina C es de 200 mg/100 gr.

La Grosella vulgar aporta 80 mg de vitamina C/100gr.

FRUTAS: dentro de los alimentos ricos en vitamina C, en el grupo de frutas más tradicionales, las que más cantidad de vitamina C nos aportan son:

Kiwi y Uva: 90 mg/100gr vitamina C.

Caqui: 70 mg/100gr vitamina C.

Fresa: 60 mg/100gr vitamina C.

Naranja: 50 mg/100gr vitamina C.

Lima: 44 mg/100gr vitamina C.

Limón, Piña y Melón: 40 mg/100gr vitamina C.

Nectarina: 37 mg/100gr vitamina C.

Pomelo, Frambuesa, Mandarinas y Maracuyá: 30 mg/100gr vitamina C.

Mango:28 mg/100gr vitamina C.

Arándanos: 22 mg/100gr vitamina C.

Cerezas: 15 mg/100gr vitamina C.

VERDURAS y HORTALIZAS:

Pimiento amarillo:140 mg/100gr de vitamina C. Todas las verduras verdes y los otros pimientos son alimentos ricos en vitamina C, pero el pimiento amarillo es el ganador.

Pimiento Verde: En la familia de los pimientos, es el segundo que posee más miligramos de vitamina C por 100 gramos de verdura: 107mg.

Col de Bruselas: En 100 gramos de este tipo de col encontramos 112 mg de vitamina C.

Col rizada: En 100 gramos de este tipo de col encontramos 105 mg de vitamina C.

Brócoli: En 100 gramos de este alimento encontramos 100 mg de vitamina C.

Berro: En 100 gramos de este alimento encontramos 96 mg de vitamina C.

Coliflor: En 100 gramos de este alimento encontramos 59 mg de vitamina C.

Col lombarda: En 100 gramos de este alimento encontramos 57 mg de vitamina C.

Espinacas: En 100 gramos de este alimento encontramos 39 mg de vitamina C.

Rábanos: En 100 gramos de este alimento encontramos 29 mg de vitamina C.

Tomate: En 100 gramos de este alimento encontramos 27 mg de vitamina C.

Judías verdes: En 100 gramos de este alimento encontramos 23 mg de vitamina C.

Nabos, Espárragos, Acelgas y Guisantes: En 100 gramos de estos 4 alimentos encontramos 20 mg de vitamina C.

Patatas o Papas: En 100 gramos de este alimento encontramos 17 mg de vitamina C.

Lechugas: En 100 gramos de este alimento encontramos 13 mg de vitamina C.

HIERBAS y OTROS:

Albahaca y Perejil: dentro de los alimentos ricos en vitamina C, estas hierbas son las que más vitamina C tienen. Nos aportan más de 130 mg/100gr.

Mostaza: En 100 gramos de este alimento encontramos 50 mg de vitamina C.

Ajo: En 100 gramos de este alimento encontramos 14 mg de vitamina C.

Al ser cocinados, los alimentos ricos en vitamina C pueden perder la pureza y calidad de la vitamina C, ya que es una vitamina termosensible (le afecta la temperatura) e hidrosoluble (se irá con el caldo acuoso formado).

Aire, luz y Sol también son condicionantes que pueden hacer que la calidad baje, ya que se oxida la vitamina C presente en los alimentos.

Comer alimentos ricos en Vitamina C nos ayuda en todos los sentidos a estar más sanos.

La vitamina C es necesaria en todo el cuerpo para crear, proteger, regenerar y curar tejidos. Ayuda en el proceso de crecimiento y sanación de órganos.

Es parte de la creación de una proteína que se usa para regenerar piel, ligamentos, vasos sanguíneos y tendones y ayuda en el proceso de cicatrización y sanación de heridas.

Mantiene sanos nuestros huesos, dientes (su falta creaba la enfermedad del “escorbuto” en marineros de alta mar, con sangrado de encías y caída de dientes) y cartílagos.

Ayuda a absorber el hierro y a procesos relacionados con otros nutrientes y minerales como el colágeno y vitamina E.

Un deficiente aporte de vitamina C, al comer alimentos ricos en vitamina C por debajo de lo recomendado, nos puede provocar:

un cabello poco saludable y reseco, mala circulación sanguínea, con tendencia a la formación de hematomas, defensas bajas, tendencia a infecciones, dificultad para sanar heridas, inflamación de las encías, metabolismo lento, por lo tanto tendencia a subir de peso, piel con aspecto áspero y reseca, esmalte de los dientes débil, dolor en articulaciones y el citado anteriormente Escorbuto (afecta a personas desnutridas y adultos mayores)

No existen contraindicaciones en el uso de la vitamina C, ni efectos secundarios ligados a una ingesta excesiva del nutriente, ya que no se almacena en el cuerpo.

Otros beneficios que podemos mencionar sobre los alimentos ricos en vitamina C son que:

– Su consumo elimina las toxinas y fortalece, al mismo tiempo, el sistema autoinmune.

– Puede ayudar a prevenir y tratar infecciones de la piel, vejiga, próstata. Equilibra el Ph y contribuye a la cicatrización de la piel.

– Se usa para ayudar en el tratamiento del VIH.

– Reconstruye tejidos, huesos y vasos sanguíneos; por lo que se recomienda para cicatrizar heridas, intervenciones quirúrgicas y úlceras estomacales.

– Previene afecciones cardíacas al fortalecer los tejidos del corazón y vasos sanguíneos.

– Previene coágulos en las venas, derrame cerebral y presión alta.

– Se usa como tratamiento para infertilidad y síntomas de autismo.

– Reduce los efectos que producen el envejecimiento, debido a que ataca a los radicales libres.

– Ayuda al proceso de prevención de cardiopatías, cáncer, diabetes, afecciones de la piel y afecciones en las articulaciones.

– Previene y reduce los efectos del tabaco y la exposición a la radiación.

– Beneficia a la salud de la piel, cabello y uñas, por su capacidad regenerativa y porque ayuda a la producción de colágeno y vitamina E.

– Es recomendada en personas que tienen problemas de sequedad en la piel o cicatrices producidas por problemas como acné.

Una de las principales ventajas de los alimentos ricos en vitamina C es que, aunque sean consumidos en grandes cantidades, no existe peligro de sobredosis o envenenamiento por exceso de vitamina C, debido a que es hidrosoluble, o sea soluble en agua.

Cuando existe vitamina C que no se va a usar, el cuerpo es sabio y la saca como desecho.

Si existen tantos alimentos ricos en vitamina C, ¿por qué existe entonces tanta gente buscando vitamina C en farmacias y se promueve como suplemento importante?

La respuesta es que no todos consumimos los alimentos ricos en vitamina C mencionados en este artículo.

Tampoco cumplimos con el requerimiento de porciones de cada grupo de alimentos recomendado, que incluya cada día de 4 a 5 porciones de fruta y verdura.

Quemar calorías con alimentos

 

Toronja o Pomelo para quemar calorías
El Pomelo puede ayudar a quemar calorías

Quemar calorías o grasas, después de las cenas y comidas típicas de las fiestas navideñas, se ha vuelto en un objetivo primordial para muchas personas al empezar el nuevo año.

¿Pero se pueden realmente quemar calorías y grasas con alimentos?

Pues hoy te descubrimos que sí, que existen alimentos que nos ayudan no sólo a quemar calorías y a quemar grasas, si no que también nos aportan grandes beneficios a nuestra salud.

Si incluimos en nuestra dieta los siguientes alimentos, además de practicar ejercicio, lograremos quemar calorías y grasas, y perder peso de forma gradual y saludable:

Pomelo o Toronja: perfecto para regular nuestro organismo y para quemar calorías y grasas.

Esta fruta puede ayudar a sentirse lleno más rápido y por más tiempo, al ralentizar el proceso de digestión.

Además es rica en fibra, que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en la sangre, y tiene vitaminas A, B y C.

Favorece al corazón, reduce el nivel de colesterol y nos ayuda contra la diabetis y la hipoglucémia. Se puede comer tal cual, agregar a la ensalada o tomarlo en zumo.

Aguacate: es muy efectivo para quemar calorías o grasas. Balancea el azúcar en la sangre y por tanto ayudar a evitar acumular grasas innecesarias para nuestro cuerpo.

Contiene grasas monoinsaturadas que regulan el metabolismo y protege la parte de la producción de energía de las células, del daño de los radicales libres.

Reduce los niveles de colesterol, cura heridas, baja el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

Además es bueno para los ojos y el pelo.

Se puede comer tal cual, en ensaladas o beberlo con smoothies.

Ajo: El Ajo ayuda a elevar nuestro metabolismo y a quemar calorías y a quemar grasas.

Apio: contiene pocas calorías y ayuda a quemar más de lo que se come. Su composición es mayoritariamente agua, por eso es bueno como parte de una dieta equilibrada.

Reduce los niveles de colesterol al incrementar la secreción de ácidos biliares, lo cual ayuda a remover y retirar el colesterol del cuerpo.

Col rizada: contiene proteína, calcio y fibra que ralentiza la digestión, colaborando a quemar calorías y grasas rápidamente.

Te verde: El te verde es un buen regulador del metabolismo, ayuda a perder peso al quemar calorías y al quemar grasas.

Además es rico en antioxidantes, con lo cual, tomar unas tazas ayudarán a desintoxicar nuestro cuerpo.

Alimentos Picantes y Especias: ayudan a quemar calorías rápidamente, pues generan un mayor gasto energético y ayudan a quemar grasas durante la digestión.

El componente picante elevará la temperatura corporal y hará que el metabolismo vaya más rápido, con lo que se incrementará el efecto de quemar calorías y de quemar grasas.

No son ricos en calorías y pueden ser una gran adición a sus comidas. Los mejores ejemplos son los jalapeños, la pimienta roja, el ají, las guindillas o el chili.

Omega-3: los ácidos grasos omega-3 actúan también como reguladores del metabolismo y contribuyen a quemar calorías y a quemar grasas.

El omega-3 afecta a nivel de la hormona leptina, que controla la rapidez con que la grasa se quema.

Como nuestro cuerpo no produce omega-3, lo hemos de incorporar con nuestra alimentación, al comer pescado (salmón, atún y arenques) o semillas de chía, o por medio de suplementos o aditivos especiales de omega-3.

-Semillas de chía: ya hablamos de ellas en un articulo especial sobre las semillas de chía.

Consideradas un superalimento, al ser ricas en proteína, fibra y omega-3, ayudan a regular el metabolismo, a quemar grasas y a quemar calorías.

Calman la ansiedad de comer cuando tienes hambre, y, muy importante, encienden el glucagón, hormona que ayuda a quemar grasas.

Simplemente con remojar algunas semillas durante un cuarto de hora veremos como se hinchan hasta diez veces su tamaño.

Estas semillas nos mantendrán satisfechos por más tiempo y por ello nos impedirán comer en exceso. Se pueden agregar a ensaladas o yogures.

Granos enteros: los granos enteros son más saludables que los granos refinados y disminuyen el riesgo de contraer enfermedades crónicas.

Se tarda más en digerirlos lo que alarga la sensación de tener de nuevo hambre.

Además estos granos son ricos en vitaminas, minerales y carbohidratos.

Nueces: uno de los más deliciosos alimentos para quemar calorías y grasas son las nueces.

Estos frutos secos ayudan a acelerar nuestro metabolismo mediante la conversión de la hormona tiroidea básica en T3, la forma activa de la hormona tiroidea que regula nuestro metabolismo.

Pueden ayudar a combatir la celulitis y mejorar el sistema inmunológico.

Champiñones: ricos en yodo, sustancia primordial para el buen funcionamiento de la tiroides, glándula a cargo de quemar grasas.

Café: una dosis de cafeína aumenta el ritmo del corazón, entonces la sangre lleva más oxígeno y puede ayudar a quemar más calorías.

Desafortunadamente, el efecto se deteriora al añadirle al café cremas y azúcares.

Además de incorporar a nuestra dieta todos estos alimentos, para quemar calorías y quemar grasas, será básico realizar ejercicio físico.

30 min. de ejercicio intenso o caminar 1 hora diaria, será suficiente para quemar calorías y quemar grasas adecuadamente.

Batido de piña, plátano y manzana

Batido de piña, plátano y manzana
Batido de piña, plátano y manzana

Muchas fueron las peticiones de una receta para realizar el batido de piña, plátano y manzana que recomendábamos en el anterior artículo sobre los alimentos que combaten la depresión.

En respuesta a todas ellas hoy os vamos a describir la receta de nuestro muy recomendable batido de piña, plátano y manzana.

Ingredientes

Una Piña madura
Un Plátano
Una Manzana
Medio vaso de leche entera o semi desnatada
Medio vaso de agua fría o natural
Un poco de azúcar moreno o una cucharada de miel

Preparación

En el pote de la batidora se pone la piña pelada y cortada a trozos más bien pequeños.

Después se pone la manzana y el plátano pelados y también cortados a trozos. Finalmente se añade la leche y el agua.

A continuación se tritura todo durante 2 minutos y se  sirve en copa o bol para macedonia.

En el último momento se añade el azúcar moreno por encima o la cucharada de miel.

Conclusión

Este sencillo batido es un ejemplo de alimento que ayuda a combatir la depresión y la tristeza. Si lo tomamos por la noche nos ayudará a conciliar el sueño.

Depresión: alimentos que la combaten

Batido piña plátano manzana anti depresión
Un Batido de piña, plátano y manzana puede ir bien para combatir la depresión

La Depresión es esa enfermedad que golpea en mucha gente con más fuerza en estas fechas navideñas.

Nostalgia, incertidumbres, frío y pocas horas de luz al día, pueden  llevarnos a un estado de tristeza y depresión.

Hoy, en el Nutricionista en Casa explicamos como debes nutrirte para no sufrir bajadas de moral y que alimentos combaten la depresión.

La serotonina y las endorfinas son sustancias clave en la generación de la sensación de felicidad y bienestar.

El cuerpo las produce de manera natural, pero su producción se puede estimular con ciertos alimentos.

¿Qué ocurre cuando el nivel de serotonina en sangre es alto? Pues que disminuye el deseo de comer harinas y dulces.

En cambio si es bajo, empezamos a tener más deseos de comer alimentos dulces.

Cuando nos sentimos frustrados necesitamos “recompensarnos” comiendo productos altos en carbohidratos o en grasas, para eliminar dicha sensación.

Pero si incorporamos en nuestra pauta nutricional diaria una alimentación rica en vitaminas, antioxidantes, triptófano, ácidos grasos omega 3 y magnesio, veremos como mejora nuestro estado de animo y sonreímos más.

Se ha demostrado también que los colores específicos de los alimentos influyen de modo beneficioso sobre nuestra mente.

Los alimentos naranjas y rojos estimulan, los azulados calman, los amarillos animan y los verdes ayudan a la concentración.

Nutrientes y alimentos clave contra la depresión:

-Agua: es fundamental. Unos ocho vasos diarios pueden aportar muchos beneficios, entre ellos, reducir la sensación de ansiedad y tensión.

-Alimentos que aumentan la serotonina: su alto contenido en triptófano hacen que aumente el nivel de serotonina en sangre.

En este grupo están:

-el plátano (con un efecto calmante sobre nuestro sistema nervioso y fomenta el pensamiento positivo y el optimismo), quesos y lácticos bajos en grasa, legumbres, huevos, frutos secos, pollo, pescado blanco y azul (salmón, sardinas).

Piña: aliado perfecto contra la frustración y estimula el bienestar físico. Genera vitalidad y optimismo, calma la ansiedad y aligera los nervios.

Otro de sus beneficios es que estimula la circulación y el metabolismo, y ayuda en problemas de concentración y motivación.

¿Sabias que si comes piña por la noche es como si tomases una pastilla natural para dormir? Esto es debido a que el cerebro convierte el triptófano en melatonina, la hormona del sueño.

-Chocolate negro: en pequeñas porciones es cierta la leyenda que aporta sensación de felicidad y bienestar, puesto que potencia el rendimiento y estimula la circulación.

Su azúcar y manteca de cacao hacen que el cuerpo sea receptivo a absorber triptófano, aumentando así el nivel de serotonina en el cerebro.

Además la feniletilamina, un derivado de la fermentación de los granos de cacao, eleva el nivel de azúcar en sangre y tiene un efecto excitante.

Y la proteína de la leche en el chocolate proporciona exorfina, un analgésico natural, y teobromina, sustancia parecida a la cafeína que potencia aún más el rendimiento y estimula la circulación.

-Sustituir harinas blancas por cereales integrales y legumbres, como las lentejas o la soja.

Su alto contenido en fibra es ideal para ayudar al tratamiento de estados depresivos y poder contrarrestar la ansiedad.

-Frutos secos: un consumo diario aporta las vitaminas y el magnesio necesario para que nuestro cuerpo se sienta bien.

Vegetales y tubérculos:  Brócoli (gracias a su alto contenido en vitaminas y minerales), espinacas y vegetales de hojas verdes, semillas de girasol, guisantes, la mostaza (todos ellos por su fuente de ácido fólico) y las patatas.

Pimiento o Chili: contienen una sustancia llamada capsaicina que combate la ira, la depresión y la frustración.

Cuando ingerimos Chili sentimos una sensación de ardor en la lengua, el cerebro lo percibe como dolor y lo contrarresta liberando endorfinas, que potencian el bienestar.

Cítricos: la naranja y cítricos en general, contienen muchos antioxidantes y son muy saludables, perfectos para reducir el estrés.

Té negro: su contenido en teobromina ayuda a recuperarse de situaciones estresantes o depresivas con más rapidez.

La incorporación de todos estos alimentos “amigos” a nuestra dieta nos ayudará mucho en momentos de tristeza y depresión.

Alimentos anti Migraña

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Las semillas de mijo pueden ayudar a remediar la migraña.

La famosa Migraña es una patología el síntoma predominante de la cual es un dolor de cabeza de intensidad grave que afecta a un 12% de la población, con una incidencia más grande en personas de 15 a 50 años, especialmente en mujeres.

Se trata de un tipo especial de cefalea, asociado a un insufrible dolor pulsátil, situado comúnmente en una sola parte de la cabeza, que nos puede provocar vómitos y que nos moleste incluso la luz.

Posibles causas de la migraña: La histamina es una molécula vital producida por el organismo humano. La histamina exógena procedente de los alimentos no tiene ninguna función fisiológica y se degrada en el intestino mediante la enzima DiAminoOxidasa (DAO).

Pues bien, el 87% de personas con migraña presentan déficit de DAO y esto hace que la histamina ingerida en la dieta no se pueda degradar y se acumula en el plasma, provocando la aparición de migraña y otros efectos adversos.

Otros problemas asociados a la migraña son: Factor hereditario, alteraciones de determinadas vías nerviosas y tejidos circundantes, el estrés (es sin duda un factor que puede ocasionarnos fuertes ataques de migraña), problemas en el hígado, cambios hormonales, problemas en la visión (trabajar a veces muchas horas delante del ordenador), una mala alimentación.

¿Qué puede desencadenar una migraña?

  • Una jornada de mucho estrés.
  • Cambios en nuestros ciclos de sueño.
  • Ayunar por las mañanas.
  • Estar mucho rato al sol.
  • La menstruación, e incluso el uso de píldoras anticonceptivas.
  • Ciertos alimentos como el cacao, los lácteos… y sobre todo comidas que contengan histamina (vino rojo, queso curado, pescado, hígados de pollo, higos…
  • Luces muy brillantes, olores muy fuertes, ruidos o sonidos altos…

Alimentos adecuados antimigrañas: Una dieta baja en histamina mejora significativamente los síntomas relacionados con el déficit de DAO, especialmente la migraña.

Además debes incorporar a tu alimentación:

  • Alimentos con Vitamina B2: reducen el dolor de cabeza. ¿Dónde los encontramos? En aquellos que contienen riboflabina: las sardinas, las lentejas, el salmón, la lubina, las setas…
  • Alimentos con Vitamina B6: Necesarios para aumentar la serotonina, que evita la aparición del dolor. La podemos encontrar en el bacalao, la trucha (la proteína magra de pescado con omega 3 es muy beneficiosa para la prevención de problemas de jaquecas), las patatas al horno (con piel), el brócoli, los espárragos, los nabos, los cereales integrales, las semillas de girasol, el salvado.
  • Alimentos con Magnesio. Indispensable. Cuando sufrimos estrés se bloquea la producción de magnesio, lo cual deriva en dolor físico, y sobre todo en dolor de cabeza. ¿Dónde lo podemos encontrar? En la levadura de cerveza, en las pipas de girasol, en las nueces, en el arroz integral, en las castañas secas… también se puede encontrar en cápsulas en las herboristerías como suplementos que pueden ayudar a prevenir las migrañas.
  • Semillas de lino: Una dieta anti-inflamatoria es beneficiosa para prevenir las migrañas, por lo que las semillas de lino, con los ácidos grasos omega-3, los ácidos grasos antiinflamatorios (y la fibra), debe ser un elemento básico en tu dieta.
  • Mijo: El mijo es uno de los muchos granos enteros que son parte de una vida sana. Contiene una gran cantidad de magnesio y vitaminas del complejo B, que ayudan a que las migrañas no aparezcan. Combina este cereal saludable con unos pocos ingredientes adicionales como ensalada de tomate y lentejas.
  • Espinacas: La riboflavina o vitamina B2 que tiene, ayuda en la batalla contra la migraña.
  • Jengibre: Es posiblemente el analgésico natural más efectivo que pueda haber, estupendo sin duda para las migrañas. Podéis, por ejemplo, preparar un té con jengibre dos veces al día.
  • Menta: es un excelente sedante. Puedes hacerte infusiones con ella. Con un masaje con aceite de menta en el cuello es perfecto para relajarse, inhalar sus vapores también es muy efectivo.
  • Lavanda, melisa y tila: Todas ellas tienen una acción sedante muy apropiada. Si las combinas y las ingieres cada cinco horas poco a poco verás cómo mejora tu dolor. Aceite de lavanda: Puedes aplicártelo en la frente con una compresa, es un remedio muy antiguo para aliviar los dolores de las migrañas.
  • Caléndula: Perfecta para relajar y aliviar el dolor. Basta con tomar dos tazas al día, coge un puñado de hojas y calienta ¼ de agua, filtra el líquido y bébelo poco a poco.

Alimentos a evitar para las migrañas: Deberemos eliminar todos los alimentos que favorezcan la acumulación de histamina:

  • Bebidas alcohólicas y estimulantes.
  • Alimentos fermentados.
  • Panes recién horneados que contentan levadura: Por la masa fermentada.
  • Embutidos y carnes curadas.
  • Lácticos: Leche de vaca y algunos Quesos: Incluye todo tipo de quesos duros y alimentos preparados con queso. Los quesos blancos, cottage, ricotta y queso crema, pueden tomarse.
  • Embutidos y carnes curadas.
  • Ciertas frutas y verduras: Entre las frutas más problemáticas se encuentran: Frutas cítricas y jugos de frutas, plátanos, pasas y otras frutas secas preservadas con sulfitos, frambuesas, ciruelas rojas, papaya, maracuyá, higos, dátiles, y los aguacates. Y entre las verduras que pueden favorecer la aparición de jaquecas están: el chucrut, vainas de guisantes y habas de faba. El peor puede ser la cebolla, aunque las cebollitas se pueden tomar.
  • Chocolate: Cualquier cosa con cacao. El chocolate contiene feniletilamina, que pueden causar que los vasos sanguíneos se expandan y contraigan.
  • Cafeína: Se encuentra en café, té negro, refrescos de cola y otros refrescos. Dejar de tomar cafeína de repente también puede provocar dolores de cabeza.
  • Vino tinto: El exceso de vino tinto o alcohol pueden provocar migrañas. Evita también el vinagre, el balsámico es el más problemático.
  • Salsa de tomate, aderezos,..
  • Glutamato monosódico: Se encuentra en la comida china, pero también en la sal sazonada, aperitivos salados, sopas preparadas, muchos alimentos bajos en grasa y bajos en calorías, e incluso hamburguesas vegetarianas. Mantente alejado de las proteínas vegetales, la soja o vegetales hidrolizados, que puede contener compuestos similares.
  • Bebidas edulcorades con aspartamo: el aspartamo contiene excitotoxinas que afectan a las células nerviosas.

Para finalizar el articulo, os damos un ejemplo de dieta antimigraña:

  • En ayunas: Jugo de limón exprimido, nos ayuda a limpiar el organismo.
  • Desayuno: Una taza de avena y una pieza de fruta.
  • Comida: Un caldo vegetal, ensalada fresca y salmón.
  • No olvides beber mucha agua: ello evitará que te deshidrates, especialmente si has vomitado por el dolor de las migrañas.
  • Cena: verdura al vapor, un sándwich integral y una taza de avena con leche de almendras.
  • Antes de ir a dormir: una manzana fresca y una infusión anteriormente especificada.

Alimentos con Silicio y sus beneficios

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Alimentos que contienen silicio

El Silicio es un oligoelemento (aquellos minerales que se necesitan en pequeñas cantidades en el cuerpo humano), y se encuentra en todos los órganos y estructuras en que existen tejidos conjuntivos, como por ejemplo: los huesos, la piel, el cabello y las uñas, así como en los vasos sanguíneos.

El silicio actúa principalmente y de una forma determinante, en dos procesos fisiológicos de gran importancia:

El primero es la acción del silicio orgánico sobre el tejido conjuntivo ya que estimula la producción y formación del colágeno, así como la formación y reestructuración de las fibras de elastina.

Se ha demostrado que el aporte de silicio mejora el funcionamiento de las arterias y en general del sistema cardiovascular ya que con la edad disminuye el silicio en las paredes arteriales siendo uno de los causantes de la esclerosis vascular.

Ayuda en muchas enfermedades cardiovasculares ya que mantiene elásticas las paredes de las arterias.

El segundo es su actuación como reequilibrante iónico (ya que es una molécula cargada con iones positivos y negativos en sus dos extremos) de todo el organismo evitando, previniendo y tratando los desequilibrios electroquímicos de la membrana celular.

De este modo el silicio, básicamente el orgánico, es un gran aliado en las enfermedades reumáticas pues reduce el dolor y la inflamación, mejora la elasticidad, regenera en buena parte el cartílago articular, aumenta además la mineralización osea en la osteoporosis (dirige el calcio a los huesos) y regenera la elastina y sintetiza el colágeno actuando como elemento recuperador de músculos, tendones y cartílagos en traumatismos y lesiones, acelerando la cicatrización y consolidación de fracturas y regeneración ósea.

Puede retardar y contrarrestar los procesos de arteriosclerosis, y otros procesos inflamatorios leves como los que pueden producirse en las personas que están comenzando a practicar ejercicio a cierta edad.

Es decir, la incorporación de silicio está indicada para: articulaciones con molestias, problemas con huesos, tendones y nervios, recuperación de lesiones deportivas, hipertensión y para la mejora de la textura, elasticidad y resistencia de la piel. Este mineral sirve para curar incluso procesos cutáneos como la psoriasis y diversos tipos de eccema, gracias a su función favorecedora de la síntesis de colágeno, por eso se recomienda su toma conjunta con colágeno. También se recomienda su ingesta para reparar las uñas y el cabello (suele utilizarse en complementos nutricionales para prevenir la caída del cabello y fortalecimiento de uñas y dientes).

También por su acción celular a nivel neuronal parece que el silicio orgánico previene la aparición de Alzheimer.

Puede administrarse mediante la alimentación, o bien como complemento nutricional, junto a magnesio, colágeno y/o ácido hialurónico para potenciar los efectos beneficiosos de cada uno de ellos en simbiosis, ayudando a reducir la inflamación y regeneración de los tejidos.

¿En qué alimentos encontramos silicio?

Muchas personas son reacias a tomar suplementos de silicio orgánico y prefieren obtenerlo a través de una alimentación sana y variada, en la que abundan los productos de origen vegetal sobre los de origen animal.

Para evitar el déficit de silicio, relacionado con problemas articulares, debilidad en uñas y cabello y pérdida de elasticidad en las venas, entre otros trastornos, debemos asegurarnos de incluir en la dieta diaria los nutrientes que nuestro cuerpo exige.

La cantidad normal y recomendada de silicio diaria (podría oscilar entre los 15 mg y los 40 mg diarios) queda cubierta mediante una alimentación variada y equilibrada en la que se incluyan a diario como mínimo raciones de tres de las siguientes grupos de alimentos:

Hortalizas y vegetales: como el mastuerzo (vulgarmente conocido como berro hortelano o de jardín -ver foto- que posee nada menos que 620mg de silicio por 100gr), las judías verdes o los puerros. El perejil y las hortalizas de hoja verde, como la lechuga y las espinacas, también contienen una buena dosis de silicio.

Por otro lado, las zanahorias y tomates no sólo destacan por su riqueza en carotenos, sino que también poseen unos niveles altos de silicio.

Frutas: fuente natural de silicio. Las más destacadas son el plátano, el aguacate, las cerezas, el coco, la manzana y la naranja. Las uvas pasas aportan antioxidantes y también ayudan a mantener cargadas nuestras reserves de silicio.

Frutos secos: en especial almendras y cacahuetes, tienen una considerable cantidad de silicio.

Cereales integrales: la avena (importante fuente de silicio, 595 mg por cada 100g). Un desayuno de Muesli hecho con avena cada mañana también puede aumentar en gran medida la concentración de esta sustancia en nuestra dieta),

Mijo (este cereal es uno de los más ricos en sustancias minerales como el silicio (500 mg por cada 100g), también contiene numerosas vitaminas de los grupos A y B. Su composición es similar a la del trigo pero engorda menos, también contiene menos calorías que la avena).

Y también: arroz, cebada, salvado de trigo y en la cáscara de los granos de arroz.

El grano de trigo entero sin procesar contiene unos 158 mg de silicio por cada 100g. Para añadirlo a la dieta se aconseja consumir harinas y panes integrales ya que en el proceso de refinamiento se pierden muchas vitaminas y minerales.

Cerveza: contiene entre 20 y 30 mg de silicio por litro, así  que, considerando la cantidad recomendada de este oligoelemento, es una dosis suficiente para cubrir una buena parte de su necesidad diaria.

Esto se debe a la cebada usada en su elaboración, la cual no solo es rica en silicio, sino que ademas presenta una biodisponibilidad del 50%, es decir,  que es asimilable por el cuerpo humano en un 50%.

-Patatas: con unos nada despreciables 200 mg por cada 100 g. Es recomendable cocinarlas al vapor para preservar la mayor cantidad posible de nutrientes, aunque también los conserva bien preparándola en el horno.

-La remolacha, la alfalfa, la soja, las legumbres y las alga. Todos estos alimentos son ricos en silicio orgánico, por lo que no será necesaria una suplementación adicional a no ser que el medico lo recomiende por algún motivo específico (dolor articular, osteoporosis, caída de cabello, uñas frágiles, remineralización, etcétera).

Además de los alimentos ya mencionados, la cola de caballo y el diente de león son ricos en ácido silícico.

Pero debemos tener en cuenta que si en nuestra alimentación existen azúcares refinados (azúcar blanco, bollería industrial, etcétera), alimentos envasados y consumimos una gran cantidad de productos animales con grasas saturadas (dietas hiperproteicas) se puede resentir el balance de silicio en el organismo.

En resumen, incluir alimentos ricos en silicio en nuestra alimentación favorecerá la tensión arterial, mantendrá las articulaciones en buen estado y ayudará a evitar enfermedades cardiovasculares, ya que el silicio se encuentra en el organismo en pequeñas cantidades y cobra un papel vital en la formación del tejido conjuntivo, además de ser un mineral indispensable para mantener los músculos y tendones jóvenes y fuertes, ayudando también a bajar el colesterol LDL (considerado “malo”) y a regular la tensión arterial, y nos protege de enfermedades cardiovasculares.