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Superalimentos: cuales son y que nos aportan (I)

El kale es uno de los superalimentos.
Kale,uno de los superalimentos.

Superalimentos, últimamente habréis oído hablar bastante de ellos y os debéis estar preguntando:

¿Qué es considerado un superalimento y porqué? ¿Cuales son y que nos aportan?

Los superalimentos son alimentos que tienen una serie de propiedades que resultan muy beneficiosas para nuestro organismo.

Muchos de estos superalimentos proceden de Asia (donde se hallan las personas más longevas), y se han puesto de moda sobre todo en dietas vegetarianas o veganas.

KALE: Lo que siempre hemos llamado col rizada o berza.

Se considera uno de los grandes superalimentos, desde que se puso de moda en USA entre varias famosas en sus planes detox.

Uno de los superalimentos más apreciados por su aporte de vitaminas, minerales, especialmente hierro, ácidos grasos y proteínas.

Aporta más hierro que la carne, más calcio que la leche y más vitamina C que las espinacas.

La más potente de las coles en cuanto a valor nutricional y terapéutico, como gran apoyo del sistema inmunitario.

Destaca sobre todo por su riqueza en vitaminas A, C y K, y en minerales como magnesio, calcio y hierro.

Recomendable en casos de estreñimiento, problemas óseos (fracturas, osteoporosis), anemia y menopausia.

Ayuda a eliminar los líquidos acumulados en el cuerpo, ideal pues para depuraciones orgánicas.

Esto se debe a su contenido en fibra y en glutamina, que actúa como antiácido estomacal.

Es aconsejable incluirla en dietas antiage, de deportistas como remineralizante y oncológicas.

Se puede consumir de muchos modos, pero cuanto más se cueza más nutrientes pierde.

AZUKI: Todavía no es muy popular entre los superalimentos.

Esta legumbre llegada de oriente, tiene muchas propiedades terapéuticas y además no da tantos problemas de digestión atribuidos a las legumbres.

Contiene grandes cantidades de fibra, vitaminas del grupo B y minerales como hierro, magnesio, fósforo o calcio.

Es uno de los superalimentos que funciona como diurético y desintoxicante, por lo cual se recomienda en casos de cistitis y problemas de próstata.

Además, tiene un efecto tonificante sobre riñón y corazón y, gracias a su efecto alcalinizante ayuda a combatir problemas de huesos.

A destacar que contiene todos los aminoácidos esenciales, incluida la histidina (importante para los más pequeños), y la metionina, que favorece el efecto relajante.

FRUTOS ROJOS: También se consideran superalimentos los arándanos, cerezas, frambuesas, grosellas, granadas, moras, fresas, etc.. porque son reconocidos sus “poderes” por el alto contenido en antocianinas.

Las antocianinas son antioxidantes que les aportan su característico color bermellón. Cuanto más intenso, más propiedades.

Tienen efecto diurético, ayudan a eliminar el ácido úrico y son buenos para el corazón.

Son unos de esos superalimentos que nos “recargan pilas”, ayudan en la prevención y tratamiento del cáncer y contribuyen a rejuvenecernos.

BRÓCOLI: Esta verdura de la familia de las crucíferas es de los primeros superalimentos conocidos.

Al brócoli ya le dedicamos artículos especiales. Ver, por ejemplo el brócoli y su poder anticancerigeno.

Protege de muchas enfermedades; es considerado un anticancerígeno por su elevado contenido de vitamina A, C y E, aminoácidos, zinc y potasio.

Su principio activo glucorafanina ayuda a bajar el colesterol LDL (“el malo”) del organismo.

Otro principio activo suyo, el sulforarafano, tiene reconocida actividad antitumoral (reduce el riesgo de cáncer) y es un potente antioxidante.

También destaca su contenido en calcio por lo que se indica en casos de osteopenia y osteoporosis y en la menopausia.

Previene la anemia (pues posee hierro y proteínas) y el estreñimiento (por contenido en fibras).

Protege los ojos (al tener beta-caroteno) y, sobre todo, fortalece el sistema inmunológico.

Se puede incorporar en dietas antiage y de depuración orgánica.

Su único handicap es que suele provocar flatulencias, pero puede compensarse con hinojo natural.

KOMBUCHA: Esta bebida fermentada, kombucha, se ha hecho un hueco dentro de los superalimentos.

Es de sabor dulce y avinagrada a la vez y muy refrescante.

Altamente desintoxicante, debido a los enzimas que contiene, que mejoran la función hepática.

Por otra parte, los probióticos que engloba ayudan a una buena digestión y absorción de nutrientes, liberan al cuerpo de toxinas.

La kombucha es uno de los superalimentos que limpia el sistema digestivo y activa la inmunidad del cuerpo.

Los alimentos fermentados ,en general, proveen las bacterias buenas que nuestros intestinos necesitan.

CÚRCUMA: Uno de los superalimentos por excelencia.

Esta especie originaria de la India y el sudeste asiático se usa desde hace miles de años en la gastronomía.

Ya hablamos de ella en nuestro articulo sobre los beneficios secretos de la Cúrcuma.

El principio activo de la cúrcuma es la curcumina. Al mezclarla con la pipericina de la pimienta incrementa su absorción en un 2000%.

En dietética y en medicina se usa para la prevención y el tratamiento de varias enfermedades, ya que:

Conocida por sus propiedades depurativas, además de tener un alto poder antioxidante.

Neutraliza el efecto de los radicales libres que provocan el envejecimiento celular, y favorece el funcionamiento del hígado.

Es un destacado antiinflamatorio y un buen aliado en la lucha contra el cáncer.

La medicina ayurvédica usa la cúrcuma como protector estomacal o purificador de sangre, incluso para tratar infecciones de piel o heridas.

Su sabor es muy fuerte, por lo que conviene usarla con medida para evitar que deje impregnado el plato y neutralice los otros sabores.

JENGIBRE: Esta raíz, de naturaleza picante y aromática, también está en la lista de superalimentos.

El Jengibre es  uno de los superalimentos usado habitualmente para prevenir mareos y naúseas.

Facilita la digestión y es muy útil en caso de gases, hinchazón abdominal y espasmos digestivos.

Además es muy eficaz ante cualquier resfriado ya que alivia la tos y facilita la espectoración.

FRUTOS SECOS: Puede sorprender que se consideren superalimentos, pero los debemos de tener en cuenta por sus propiedades.

Para beneficiarse de su aporte positivo al organismo es importante consumirlos crudos, no fritos o tostados.

Gracias a su contenido en grasas insaturadas y a que tienen ácidos grasos oleico y linoleico, ayudan a disminuir los niveles de colesterol, pues se solubilizan en ellos.

Además aportan altas dosis de energía (y calorías, eso si) con lo que nos ayudan a reducir el estrés, la fatiga y el dolor pre-menstrual (por su aporte en ácido fólico).

Estos superalimentos nos aportan fibra, poca grasa saturada (“la mala”) y mucha insaturada (“la buena”), proteína vegetal y sustancias bioactivas (flavonoides).

KOMBU: Es uno de los superalimentos de procedencia marina, pues es una alga.

Las típicas pastillas saborizantes de caldos y guisos (glutamato monosódico) pueden ser sustituidas por esta alga natural marina, al contener ácido glutamínico.

Además favorece la digestión puesto que el ácido algínico que contiene calma intestinos irritados.

Un poco de caldo de Kombu se recomienda para la cura de gastroenteritis o disminuir el dolor por empacho.

Las algas son fuentes concentradas de minerales; por ello aunque sean recomendables, es mejor no abusar. Con una cucharada sopera es suficiente.

Las legumbres en remojo, para que se ablanden, con kombu, hace reducir el efecto flatulento de éstas.

En una segunda parte, en el próximo articulo, hablaremos del resto de los considerados superalimentos.

Alimentos para el cerebro y la memoria!

alimentos para el cerebro
Alimentos para el cerebro

Existen los alimentos para el cerebro y los alimentos para la memoria? Ahora se lo contamos.

El cerebro requiere una alimentación y nutrición equilibrada para funcionar bien y tener una buena actividad intelectual, mejorar la memoria y proporcionar nutrientes para las neuronas.

Para pensar y mejorar la memoria, debemos consumir alimentos para el cerebro que contengan los nutrientes que las neuronas y su mente necesitan para estar despierta.

En los alimentos para el cerebro, existen vitaminas y minerales (ej: calcio) que intervienen en la concentración, la memoria y la actividad intelectual.

Si el cuerpo carece de ellos, será difícil que su cerebro y sus neuronas rindan al máximo.

Vamos a hablar pues de alimentos para el cerebro y nutrientes para las neuronas, que ayudan a mejorar la memoria.

La glucosa es la “gasolina”, la comida o el alimento del cerebro.

La fuente de energía del cerebro son sólo los azucares y no las grasas.

Por eso cuando se desmaya una persona por una lipotimia o mareo le dan azúcar para reanimar, como uno de los alimentos para el cerebro.

Las proteínas contenidas en alimentos de origen animal, especialmente en el hígado y los mariscos, hacen mejorar la regulación de la actividad intelectual y fortalecen el estado de ánimo.

Una dieta rica en alimentos o comida con carbohidratos (patatas, arroz, harinas, cereales) ayuda a calmar la ansiedad.

Una buena dieta con alimentos para el cerebro debe incluir un aporte adecuado de minerales en virtud de los beneficios que éstos ofrecen al organismo.

Los minerales son alimentos para la memoria:

El calcio, por ejemplo, interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos.

El hierro influye en el rendimiento y en el transporte de oxígeno a las células.

El zinc está relacionado con la actividad de los neurotransmisores cerebrales.

Para obtener calcio se debe ingerir leche y sus derivados, mientras que el hierro es posible encontrarlo en  alimentos como carnes, vísceras, legumbres y frutos secos.

Las ostras, crustáceos, carne de cordero y las leguminosas son alimentos ricos en zinc.

Estos minerales ayudaran al cerebro a estar alerta, y son parte de los alimentos para el cerebro y para mejorar la memoria.

Las vitaminas del complejo B intervienen en el proceso de producción de neurotransmisores, específicamente:

la B1 (carne de cerdo y levadura de cerveza), B6 (melón, pollo y plátano) y la B12 (hígado, huevos y queso).

Esta última es importante para contrarrestar el estrés y fortalecer la actividad intelectual.

Ayuda al desempeño de las neuronas para mejorar la memoria.

Algunos nutrientes esenciales para fortalecer nuestro cerebro y mejorar la memoria son:

Vitamina B1 (tiamina) – se encuentra en alimentos para el cerebro como: habichuelas, granos, semillas, levadura de cerveza, hígado.

Magnesio – en nueces, guisantes.

Potasio – en espinacas, pasas, dátiles, frutas cítricas, brócoli, aguacate, habas.

Vitamina B3 (niacina) – en leche, pescado, guisantes, semillas de girasol y de lino, granos integrales, levadura de cerveza.

Vitamina B6 (piridoxina) – en hígado, soja, atún, habas, levadura de cerveza.

Vitamina B12 (cobalamina) – en hígado, ostras, pescado, yema de huevo, productos lácteos.

Vitamina C – en frutas cítricas, tomates, fresas, vegetales verdes, kiwi.

Cobre – en mariscos, nueces, semillas, cerezas, fresas, miel.

Zinc – en dátiles, higos, yema de huevo, pescado, ostras, zanahorias, guisantes, avena, germen de trigo, semillas de sésamo.

Triptófano – en la leche.

Tirosina – en habas, semillas de calabaza.

Colina – en tofu, yema de huevos, avena, coliflor, col.

La colina en especial tiene mucha importancia ya que, además es parte constituyente de la acetilcolina, uno de los principales neurotransmisores del cerebro.

Existen estudios que señalan que puede ayudar en algunos casos de pérdida de memoria en personas mayores y mejorar el funcionamiento de las neuronas.

Una forma sencilla de suplementar la dieta con alimentos para el cerebro, con nutrientes con colina es utilizando lecitina.

La lecitina se puede adquirir en forma de gránulos.

Ingerir entre 2 y 4 cucharadas un par de veces al día.

La fosfatidilserina es uno de los nutrientes que más interés ha despertado en años recientes para fortalecer la memoria y el cerebro.

Es una clase especial de sustancia grasa utilizada por el cuerpo para mejorar la salud de las células nerviosas y fortalecer las neuronas.

Las células cerebrales contienen una gran cantidad de esta sustancia, especialmente en la membrana celular, pero su concentración disminuye con la edad.

La membrana celular posee importantes funciones, como:

-regular las sustancias que entran y salen de la célula y,

-la composición interna de éstas, por ello la fosfatidilserina es de gran relevancia para la actividad del cerebro.

En algunos experimentos científicos se ha observado que puede ayudar a mejorar la memoria y las capacidades cognitivas, especialmente entre las personas de mayor edad.

En la actualidad sólo es posible conseguirla extraída de la soja.

Si bien el aspecto genético resulta ser un factor determinante, la comida o alimentos influyen en alto grado en el buen funcionamiento del cerebro, sobre todo a largo plazo.

La colina y la fosfatidilcolina contribuyen, con la producción de acetilcolina, a mejorar los procesos cognoscitivos y de memoria.

Están contenidas principalmente en alimentos como la coliflor, el bistec de carne, el huevo y las nueces,

La norepinefrina, por su parte, se sintetiza a partir de dos aminoácidos, la L tirosina y la fenilalanina.

La primera está presente sobre todo en las proteínas de alimentos de origen animal y en todos los lácteos.

Se observa una asociación directa con los estados de alerta.

Por lo que si ingerimos comida o alimentos para el cerebro ricos en estos aminoácidos será posible:

estar más despierto y mejorar la respuesta ante estímulos.

Por último encontramos que el aminoácido llamado triptófano.

También está presente en proteínas, tanto vegetales como animales, y participa en la síntesis de la serotonina.

Ésta, al contrario de la norepinefrina, conduce a un estado de sedación.

La persona se relaja, le provoca sueño y aumenta el estado de depresión.

Lo ideal para lograr una buena actividad intelectual y una mejora en la memoria, es:

a la hora de la comida tomar primero los alimentos con proteína (pollo, pescado, carne) y después los carbohidratos.

Así los aminoácidos pasan a la sangre, se van directos al cerebro sin interacciones y producen norepinefrina.

Este es el proceso correcto para estimular el cerebro, mejorar la memoria y actividad intelectual y fortalecer las neuronas.

No debemos olvidar otro punto importante como lo es la cantidad de comida o alimentos a ingerir.

Si se comen demasiados alimentos, la mayor parte de la sangre se concentrará en el tracto digestivo a fin de ayudar a digerir y absorber los alimentos, y la irrigación sanguínea a otras partes del cuerpo será menor, incluso en el cerebro.

Cuando no se consume ningún tipo de proteína en el almuerzo, el rendimiento y la capacidad de memorizar no es igual y por la tarde o a media mañana se tiene sueño.

Los alimentos para el cerebro como granos o pescados funcionan mejor que un plato de pasta.

Además del orden con el que ingerimos los alimentos, respetar los horarios de las comidas ayuda en la actividad intelectual y en la capacidad de memoria.

Un buen desayuno con alimentos para el cerebro es fundamental.

Si la diferencia de horas entre el almuerzo y la cena es considerable,

se recomienda tomar la merienda para mejorar la respuesta del cerebro y las neuronas.