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Superalimentos: cuales son y que nos aportan(y III)

Maca,importante entre los superalimentos.
Maca,importante entre los superalimentos.

Terminamos hoy el repaso al descubrimiento de los superalimentos,en esta trilogía de artículos sobre ellos que hemos hecho ( ver: http://nutricionistaencasa.com/?p=1267 y http://nutricionistaencasa.com/?p=1279 ).

Recordemos que los llamados superalimentos son productos exclusivos, todavía no demasiado extendidos,pero están de actualidad: algas, maca, quinoa, chía, kale,etc..

En los últimos años la moda de los superalimentos se ha consolidado. Los superalimentos son alimentos te aportan múltiples beneficios para tu salud.

Açai: Está dentro del grupo de los superalimentos por su gran poder antioxidante.

Los altos niveles antioxidantes de estas bayas hacen que sea ideal en dietas antiage, pero también en situaciones en las que se generan radicales libres.

Muy importante en procesos de depuración y desintoxicación, y cuando hay niveles altos de colesterol.

Algarroba: El polvo de estas vainas puede ser uno de los superalimentos como sustituto del cacao y el chocolate.

Rico en fibra, vitaminas y minerales, es recomendable para la ansiedad, control de peso,falta de energía, diabetes y para el cuidado de las mucosas.

Su proteína es rica en triptófano, un aminoacido esencial. Ideal para deportistas.

No contiene gluten, por tanto,es perfecta para celíacos.

Algas Chlorella y Spirulina: Consideradas dentro de los superalimentos por sus propiedades.

Ya hablamos de ellas en un artículo específico, ver: (http://nutricionistaencasa.com/?p=693)

Chlorella: alga conocida por su capacidad para eliminar toxinas y metales pesados, y por ello considerada entre los superalimentos.

Es una potente alga para la desintoxicación. Por sus altas dosis de clorofila es muy recomendable en caso de acidificación orgánica, mal aliento e inflamación.

La acidificación orgánica puede ser debida a una mala alimentación, al estrés o al tabaquismo.

Ayuda a reequilibrar la flora intestinal, ideal cuando hay cándidas o toma de antibióticos.

Spirulina: alga de agua dulce con un altisimo nivel nutricional que la incluye en los superalimentos.

Ofrece proteínas completas más digeribles y sin colesterol.

Contiene vitaminas, minerales como el hierro, ácidos grasos esenciales, clorofila y fitoquímicos.

Recomendable en caso de anemia, fatiga, sobrepeso, mal aliento,diabetes, deficiencias nutricionales,deporte y desequilibrio de flora intestinal.

Alga Klamath: Considerada como las más poderosa de las algas y nueva en los superalimentos.

Microalga silvestre de agua dulce de un excepcional perfil nutricional ,muy valiosa en estados carenciales.

También es recomendable tomarla en casos de inflamación,sistema inmune débil,sobrepeso,depresión,diabetes y problemas neurológicos.

Alfalfa: Considerada entre los superalimentos por su poder remineralizante, sobre todo en lo referido al hierro y al calcio.

Por eso es recomendable en situaciones de anemia,osteopenia y osteoporosis.

También funciona como purificador de la sangre y resulta ideal para depurar el organismo y tratar problemas de piel (como acné o puntos negros) y de cabello.

Azúcar de Arenga: Este azúcar se obtiene de la palmera arenga. Se ha incluido en los superalimentos no hace mucho.

Es rica en hierro por lo que se recomienda en caso de anemia y es de los pocos alimentos ricos en vitamina B12 (de interes sobre todo para veganos).

Es bien tolerada por diabéticos.

Azúcar de Palmyra: Es el azúcar utilizado en la tradición ayurveda, por ello bien considerado entre los superalimentos.

Muy rica en hierro por lo que se también se recomienda en caso de anemia.

Rica en vitamina B12 (ideal para dietas veganas) y con índice glucémico bajo(25).

Recomendable en caso de ansiedad por el dulce y muy bien tolerado por los diabéticos.

Este azúcar,al contrario de los industriales,ayuda a la digestión gracias a las enzimas digestivas que aporta.

Además es una buena ayuda en caso de estreñimiento.

Chufa: Las conocidas chufas ,sobre todo por la horchata,también son superalimentos.

El motivo es que aporta un alto contenido en ácido oléico, responsable de disminuir los niveles de colesterol “malo” LDL y triglicéridos, aumentando los del “bueno” HDL.

Controla pues el colesterol de una forma natural y mejora así la salud cardiovascular.

Semillas y Proteínas de Cáñamo:Puede sorprender que el cáñamo esté en los superalimentos,pero es que se trata de uno de los alimentos más completos.

Es una interesante fuente de ácidos grasos y de proteínas de origen vegetal,ideal para vegetarianos, veganos y deportistas.

Su proteína contiene enzimas y ácidos grasos Omega 3 y 6, y es muy fácil de digerir.

Por este contenido en ácidos grasos es recomendable para la piel y para la salud cerebral y cardiovascular.

Interesantes también cuando hay estreñimiento.

Camu-Camu: Esta baya peruana es la más poderosa fuente de vitamina C de entre los frutos mundiales. Por ello se merece estar entre los superalimentos.

El Camu-camu es una fuente extraordinaria de vitamina C (63 veces mas de ácido ascorbico que cualquier otro fruto).

Se recomienda para reforzar el sistema inmunitario ,por ser antioxidante,y para el mantenimiento de estructuras como: piel,huesos,dientes,encías y vasos sanguíneos.

Favorece la absorción de hierro en casos de anemia.

Aconsejable como alimento rejuvenecedor y en situaciones de estrés, colesterol alto, exposición al sol y a contaminantes.

Maca: Importante entre los superalimentos por ser el mayor regulador hormonal natural existente.

La maca es un poderoso revitalizante,tanto del cuerpo como de la mente. Por eso está entre los superalimentos.

De origen andino,puede ser de color negro,morado, rojo o amarilla.

Sus principios activos son alcaloides y esteroles,que equilibran la producción de hormonas sexuales.

Es por eso, que tradicionalmente se recomienda como vigorizante sexual,por lo que es de ayuda para mejorar la libido.

Destaca también su contenido en hierro,fibra,calcio y zinc.

Es reconocida por su actividad estimulante y energética,contra el cansancio.

Por su alto nivel nutricional (rico en proteínas,carbohidratos, vitaminas y minerales), es de interés en dietas desequilibradas,de sobrepeso o en convalescencia.

Ayuda también cuando hay anemia, en la menopausia y en dietas de deportistas con aporte de superalimentos.

¿Hay beneficios en la alimentación sin gluten?

pan-sin-gluten

Para situarnos, y antes de hablar de los beneficios que puede aportar una alimentación sin gluten, creo que es importante saber con exactitud qué es el gluten y por qué se habla de sacarlo de nuestra dieta.

El gluten, hablando en un sencillo lenguaje, es un compuesto de proteínas que se encuentra en el trigo y otros cereales, como son la cebada y el centeno. ¿Y en qué alimentos habituales podemos encontrar el gluten? En el pan, la pasta, la harina, las empanadas, la bollería, etc. Es decir, muchos de los alimentos y productos que consumimos habitualmente.

Una dieta sin este componente la suelen llevar aquellas personas que tienen dificultad para digerirlo o que tienen intolerancia (o incluso alergia) al gluten. Por tanto, que estas personas opten por una alimentación sin gluten si es imprescindible, pues es la única manera de que lleven una vida alimentaria sin ningún tipo de problemas o alteración física interna.

Sin embargo, y algunos hablan de que es por moda, hay mucha gente que me ha comentado que también ha optado por llevar una dieta sin gluten, por si acaso, pues conlleva ciertos beneficios. ¿Es realmente cierto? ¿Y cuáles son?

Retirar el gluten de la dieta provoca que las vellosidades intestinales se regeneren, lo que mejorará la capacidad de absorción de los nutrientes por parte del intestino, además de que permite una correcta eliminación de los desechos y las toxinas. Por otra parte, la flora intestinal benéfica crecerá y el sistema inmunológico se reforzará. Por tanto, es fácil darse cuenta, así en la teoría, que tiene beneficios para el intestino y el sistema inmunológico. Digamos, que nos regenera por dentro y nos limpia.

Pero ¿y funciona a largo plazo? Por ejemplo, optar por dejar de comer carne durante un tiempo ante un abuso de ella durante algunos días o unas vacaciones también nos limpia a corto plazo, pero no es beneficioso a la larga, ya que estaremos perdiendo algunos nutrientes imprescindibles para nuestro cuerpo (en el caso de los vegetarianos es muy importante que sepan sustituir esos nutrientes de la carne con otros alimentos que también los tengan, como son los frutos secos). El caso es que una dieta sin gluten para aquellos que no son intolerantes o alérgicos no es cien por cien recomendable, pues estarían perdiendo nutrientes.

Por ello, si estás pensando en optar por una dieta sin este componente, lo ideal es que consultes a un nutricionista que pueda asesorarte personalmente y en función de tus necesidades y características. Tal vez sea recomendable para una temporada; o tal vez quieras saber si eres intolerante al gluten, pues en algunas ocasiones sentimos malestar ante ciertas comidas y no sabemos por qué. En cualquier caso, no dudes en consultar a un profesional.

El Nutricionista en Casa (www.nutricionistaencasa.com) en colaboración con Zaask

Intolerancia al gluten: Celíacos

 

Logo Sin Gluten - intolerancia al gluten Logo Controlado por FACE

Intolerancia al gluten, sensibilidad al gluten, celíacos, celiaquía, son palabras y expresiones que cada vez son más comentadas en nuestra sociedad.

Pero vayamos al principio u origen de la problematica: ¿Qué es el gluten?

El  Gluten es una glucoproteína que se encuentra en cereales de consumo tan habitual como el trigo, la cebada, el centeno o la avena y en otros cereales que son de consumo menos frecuente como son la espelta (también llamada trigo salvaje) y el triticale (cereal mezcla de trigo y centeno).

A su vez, el gluten está compuesto por otras dos glucoproteínas: la gliadina y la glutenina.

El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de la harina, lo que permite que, junto con la fermentación, el pan obtenga volumen así como la consistencia elástica y esponjosa de las masas horneadas.

¿Cómo puede afectarnos el gluten?

El gluten es una proteína muy nutritiva y beneficiosa para todas las personas, pero también es algo indigesta.

El motivo no es otro que nuestro cuerpo no dispone de las enzimas necesarias para digerirlo completamente y son precisamente esos pequeños pedazos no digeridos los que pueden provocar problemas intestinales.

Las personas sanas no notan malestar al tomar cualquiera de los cereales que contienen gluten, a lo sumo una pequeña molestia que pasa una vez completado el proceso digestivo.

Sin embargo, en otras personas, esos pequeños trozos de gluten no digeridos pueden producir problemas autoinmunitarios (intolerancia al gluten, enfermedad celíaca), alérgicos (como son la alergia respiratoria, la alimentaria o la de contacto) y de sensibilidad al gluten..

¿Qué es la intolerancia al gluten?

La intolerancia al gluten es una enfermedad autoinmunitaria, caracterizada por una intolerancia permanente y crónica al gluten.

La padecen personas que están predispuestas genéticamente y se caracteriza por una lesión de la mucosa del intestino delgado que provoca una atrofia de las vellosidades intestinales.

Esta atrofia produce una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos que tomamos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas), con los consiguientes problemas asociados para la salud.

¿ A quién le puede afectar la intolerancia al gluten?

La prevalencia de la intolerancia al gluten o enfermedad celíaca ha crecido en los últimos años, y curiosamente, pese a que se mantiene la prevalencia de la intolerancia al gluten en la infancia, donde es 5 veces superior a la de la población adulta, ha dejado de ser considerada como un trastorno típicamente infantil.

Las nuevas técnicas de diagnóstico disponibles reflejan que entre un 20-50% de los nuevos diagnósticos en celiaquía o intolerancia al gluten se dan en mayores de 50 años.

La intolerancia al gluten puede aparecer a cualquier edad de la vida, y afecta más a mujeres que a hombres.

Por cada celíaco hay dos celíacas. En este sentido, la mayor incidencia se registra en mujeres entre 30-40 años, aunque el 20% de los pacientes supera los 60 años en el momento del diagnóstico de la intolerancia al gluten.

Los estudios revelan también que la intolerancia al gluten es una enfermedad infradiagnosticada. Un 10% de la población española la padece, y el 9% de estos afectados no lo sabe.

Esto convierte a la intolerancia al gluten en la enfermedad crónica intestinal más frecuente en nuestro país.

Además, su componente genético justifica que pueda haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia.

A pesar de ser la intolerancia al gluten la forma de sensibilidad al gluten más estudiada y mejor conocida, todavía hoy 6 de cada 7 celíacos están sin diagnosticar.

Síntomas de la intolerancia al gluten: diarrea crónica, hinchazón abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, debilidad generalizada, erupciones cutáneas, estreñimiento, dolor de cabeza, alteraciones del esmalte dental, raquitismo, fracturas espontáneas …

 ¿Qué es la alergia al gluten?

La alergia al gluten afecta a una proporción muy baja de la población y puede desarrollarse a cualquier edad: desde el lactante hasta el adulto.

Se produce por una respuesta inmunológica de hipersensibilidad inmediata.

Su modo de presentación es muy diverso, desde un simple sarpullido alrededor de la boca hasta un grave cuadro de choque anafiláctico.

A diferencia de otras afecciones relacionadas con el gluten, como la intolerancia al gluten, los síntomas de una alergia al gluten son de inicio brusco, a los pocos minutos de tomar el alimento, pudiendo desencadenar una situación clínica grave de forma rápida.

Síntomas de la alergia al gluten: vómitos, dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo, asma, tos, laringitis, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis atópica, reacciones de anafilaxia…

¿Qué es la sensibilidad al gluten?

Es una enfermedad de nuevo diagnóstico que guarda una muy estrecha relación con la intolerancia al gluten o enfermedad celiaca.

Los pacientes con sensibilidad al gluten no pueden ser calificados como intolerantes o alérgicos, sin embargo esta proteína les hace enfermar.

Sus síntomas son muy parecidos a los de la intolerancia al gluten y comparte algunos con la alergia al trigo, por lo que la precisión en el diagnóstico es fundamental.

El mayor problema de la sensibilidad al gluten es que hay muchos pacientes que la padecen pero que no la tienen diagnosticada y sí que padecen todos sus síntomas.

Según se desprendió del XVI Simposio Internacional de la Enfermedad Celíaca celebrado en Oslo en 2011, 1 de cada 17 personas es sensible al gluten, cifra que supone que el 6% de la población tiene esta patología y en muchos casos está sin diagnosticar.

Síntomas de la sensibilidad al gluten: dolor persistente en la zona abdominal, diarreas frecuentes, eccemas o erupciones en la piel, dolor de cabeza, fatiga y confusión, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, adormecimiento o dolor de las extremidades, hinchazón abdominal.

 ¿Cómo diagnosticar la sensibilidad al gluten?

El diagnóstico es clave a la hora de poder tratar a los pacientes con sensibilidad al gluten, ya que ciñéndose exclusivamente a los síntomas es muy difícil de diferenciar de la intolerancia al gluten o la alergia al gluten, a pesar de que hay un mayor número de manifestaciones que no son digestivas (dolores de las extremidades, adormecimiento de brazos o pies, fatiga).

  1. Estudio genético: a través de un análisis de sangre o muestra de saliva se puede conocer si el sujeto es portador de los genes que se asocian con la enfermedad celíaca o con la sensibilidad al gluten.
  2. Estudio inmunológico: es una prueba fundamental que sirve para saber si el paciente genera anticuerpos que reaccionan contra el gluten y le hacen enfermar. Esta analítica debe incluir los marcadores serológicos propios de la enfermedad celíaca.
  3. Pruebas cutáneas: imprescindible para saber si el paciente presenta una reacción alérgica. Se incluyen inhalantes y alimentos incluyendo harinas, gluten y gliadina. Se realizan en la piel del antebrazo, aplicando una gota de los diversos alérgenos y realizando una pequeña punción con una lanceta. Los resultados se obtienen en un tiempo récord de 15 minutos.
  4. Endoscopia intestinal: esta prueba se realiza para observar el intestino delgado superior y el paciente siempre está sedado para que no sea molesta ni dolorosa. Es en esta zona donde se observa si hay daños o lesiones provocadas por el gluten.
  5. Cápsula endoscópica: muy útil para hacer un estudio completo del intestino delgado y conocer qué parte es la que está más afectada por la enfermedad.
  6. Biopsia intestinal: La biopsia se realiza durante la endoscopia digestiva cuando se detecta tejido lesionado. Es entonces cuando se toma una muestra, que es analizada por un especialista en anatomía patológica. Por tanto el paciente, no tiene que someterse a una nueva prueba y en unos días obtiene los resultados que le confirmarán qué enfermedad tiene.

Tratamiento

En función del trastorno relacionado con el gluten que padezca el individuo, los especialistas indicarán el tipo de tratamiento más conveniente.

En el caso de la alergia y la intolerancia al gluten, la dieta de evitar alimentos con gluten es esencial.

Usar harinas y almidones de maíz o arroz en lugar de procedentes de trigo, cebada, avena, centeno, etc..

En el caso concreto de la sensibilidad al gluten y dado que no se ha identificado un marcador biológico específico de este trastorno, el tratamiento ayudaría a confirmar este diagnóstico y consiste en dietas de eliminación con posterior reintroducción, observándose los cambios clínicos ocurridos en ambos períodos.

Identificación de productos sin gluten

Al estar presente en los principales cereales utilizados en nuestra alimentación, los alimentos que NO contienen gluten (Sin Gluten o Gluten Free) son etiquetados como tal (con el símbolo de una espiga barrada y/o el logo de certificación FACE -Federación de Asociaciones de Celíacos de España- con una espiga de color verde) para evitar problemas en personas que tengan alguna patología relacionada con esta glucoproteína, como pueden ser la intolerancia al gluten o enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten.

Bebidas-Leches vegetales: la alternativa a la leche de vaca! (y, por tanto a la lactosa!!) -2ª parte

Bebidas-vegetales-alternativa-a-la-leche-de-vaca

En la primera parte de este artículo especial sobre bebidas o leches vegetales como alternativa a la leche de vaca para aquellas personas con intolerancia a la lactosa o que no le siente bien, vimos un aspecto general sobre cuales eran y sus ventajas.

Hoy, entramos en cada una de ellas y sus ventajas:

Leche de Avena: La avena es un cereal muy completo y digestivo que tiene grandes cualidades a nivel energético, nutritivo y terapéutico. La bebida (leche) de avena tiene un sabor agradable y es ideal para deportistas y estudiantes, porque contiene concentraciones de aminoácidos esenciales, ácidos grasos, carbohidratos, vitaminas y minerales. Como es muy energética es perfecta para recuperar fuerzas, afrontar el estress y combatir el cansancio y el insomnio. Es indicada para aquellas personas que por asma o alergia a la soja no pueden tomar la bebida o leche de soja.

Leche de Arroz: Su leche estimula el aparato digestivo porque durante la fermentación de la bebida de arroz el almidón del arroz “se rompe” y resulta en un producto que regula el transito intestinal. Por tanto es adecuada para personas que tiene el estomago delicado y sufren de digestiones lentas. Buena opción en casos de gastroenteritis, indigestión, vómitos y diarreas. Además “limpia” la sangre por su aporte de magnesio y ácidos grasos poliinsaturados que mantienen limpia la circulación sanguínea de depósitos grasos. Ademas es hipotensora, depurativa y ayuda a reducir los niveles de ácido úrico en la sangre. Es rica en carbohidratos y energética, contiene poco calcio (por eso veréis que en el envase pondrán +calcio puesto que se le ha añadido) y cerca de la mitad de calorías de las bebidas de soja, avena y almendras.

Leche de Soja: La soja es un cereal especialmente rico en proteínas y contiene los 8 aminoácidos esenciales!. Su bebida o leche tiene sabor suave y dulce. Sus propiedades son similares a las de la leche de vaca, aunque tiene menos grasa y es más baja, por tanto, en calorías. Ojo: Las personas que no digieren bien las legumbres pueden notar que tampoco asimilan del todo esta bebida y les puede causar inflamación abdominal o descomposición.

Leche de Almendras: Es muy digestiva y no produce fermentaciones en el intestino. Por este motivo y porque refuerza los huesos (por su muy buena relación calcio/fósforo resulta muy eficaz durante la época de crecimiento o para prevención del desarrollo de la osteoporosis) se recomienda a la gente mayor y a todos aquellos que tiene digestiones problemáticas. También aporta potasio, lo que la hace adecuada en casos de descomposición, vómitos o cuando se toman diuréticos. Al proporcionar ácido oleico (el más adecuado para prevenir los infartos) y aportar un alto porcentaje de fibra soluble, protege la pared intestinal y regula la absorción de azucares y colesterol, protegiendo el sistema cardiovascular.

Existen también otras bebidas (o leches) vegetales en el mercado como son:

Leche de Espelta: fuente de minerales. Buen complemento de las dietas vegetarianas, refuerza el sistema cardiovascular, regula el transito intestinal pero… contiene gluten! Atención, no apta para celiacos!.

Leche de Quinoa: según la OMS de riqueza proteica similar a la de la leche de vaca, ayuda a eliminar toxinas y residuos gracias a su alto contenido en fibra, y no contiene gluten! Por tanto es perfecta para los celiacos!.

Y las leches de avellanas, de castañas, de kamut, etc..