Archivo de la etiqueta: verduras

Intolerancia a la fructosa: la desconocida

Uvas con fructosa
Las uvas contienen fructosa

La intolerancia a la fructosa, es una intolerancia alimentaria bastante desconocida, de la que hablamos hoy.

Así como existen personas que son intolerantes al azúcar de la leche, la lactosa, se ha descubierto que hay otras que son intolerantes al azúcar, básicamente, de frutas y verduras, la fructosa.

La fructosa es un azúcar de los llamados simples, un monosacárido, que puede encontrarse de manera natural en las frutas, y que se ingiere principalmente en forma de sacarosa.

La sacarosa (el conocido azúcar común o blanco), es un disacárido, y está formada por 2 moléculas, una de glucosa y otra de fructosa, que, al ser ingerida, se separa en el intestino en sus dos moléculas, dejando libre la fructosa.

El educorante sorbitol al ser metabolizado por nuestro organismo también puede generar fructosa.

La intolerancia a la fructosa aparece en el momento en el que hay un problema en su absorción por las células intestinales o en su metabolización por nuestro organismo para poder ser utilizada.

Pero atención, no debemos confundir la intolerancia a la fructosa y la malabsorción de la fructosa. Son parecidas pero no exactamente iguales.

La intolerancia a la fructosa es un error genético del metabolismo de la fructosa, que aparece en 1/20.000 personas.

Debido a este error congénito o hereditario, cuando las personas ingieren fructosa, ésta es absorbida por las células intestinales, pero el organismo es incapaz de metabolizarla correctamente ya que carece de la enzima fructosa-1-fosfato-aldolasa (aldolasa B).
Entonces se acumula un producto intermedio de la degradación de la fructosa, que es tóxico para el organismo.

Los síntomas que suelen presentar son: poca ganancia de peso en niños pequeños, nauseas, vómitos, deshidratación, disfunción hepática, hipoglucemia e ictericia.

Estos síntomas suelen iniciarse al introducir alimentos con fructosa (fruta, cereales preparados, etc.) en el lactante, y se pueden mejorar si hay un diagnóstico temprano y un buen tratamiento dietético.

La intolerancia a la fructosa es una situación que se mantiene de por vida, y que se diagnostica, generalmente, a una edad temprana mediante test bioquímicos y test genéticos.

Pero también puede aparecer intolerancia a la fructosa en una edad más adulta.

En cambio, la malabsorción de la fructosa es más común, y puede afectar a una tercera parte de la población.

Ocurre porque las células intestinales no son capaces de absorber de manera total o parcial la fructosa, generando síntomas gastrointestinales como diarreas, dolor abdominal, nauseas o gases.

Esta situación, que puede ser irreversible o reversible, se diagnostica mediante un test llamado de hidrógeno espirado.
En función de que tengamos intolerancia a la fructosa o malabsorción de la fructosa, el tratamiento dietético de cada una debe ser diferente.

¿Qué comer, o no, si tenemos intolerancia a la fructosa?

Se debe hacer una dieta estricta sin fructosa, en la que no se consuma más de 1-2 gr. de fructosa al día ya sea en forma de fructosa, sacarosa o sorbitol.

Por tanto debemos conocer que alimentos tienen fructosa en su composición y leer bien la lista de ingredientes en las etiquetas de los productos que compremos.

La miel, la fruta, las verduras y otros alimentos de origen vegetal tienen de manera natural fructosa.

El contenido de fructosa y de sacarosa es variable en las frutas y verduras según condiciones de crecimiento.

Vigilar también que la fructosa es añadida como edulcorante en muchos productos dietéticos o para diabéticos, y también es usada como excipiente en medicamentos.

Por su parte la sacarosa se encuentra en el azúcar, ya sea blanco o moreno y por tanto, está en múltiples productos dulces como las galletas, los postres, los cereales de desayuno para niños o los bizcochos.

A parte, algunas frutas y verduras lo contienen y también se utiliza para la elaboración de algunos jarabes y medicamentos infantiles.

El sorbitol se puede encontrar en frutas y verduras, pero básicamente es utilizado como edulcorante en dietética.

Se pueden incluir en la dieta:

-Jarabe de glucosa, glucosa, maltosa, maltodextrina, aspartamo, sacarina, acesulfame K y el ciclamato.

-Ocasionalmente: aguacate, pepitas de calabaza o girasol (10  unidades/día), aceitunas maduras (25g/día), jugo de limón  o lima (15 ml/día)

-Acelgas, brécol fresco, espinacas, patatas, setas (champiñones), escarola y endivias.

-Consumo limitado de: apio, acelgas, berros, berza, brécol congelado, col, coliflor, lechuga, pepino y patata nueva.

-Consumo limitado de: lentejas, garbanzos, alubias y guisantes.

-Harinas y sémolas de trigo, avena, maíz, centeno, fécula de patata, arroz.

-Pan blanco y pasta.

-Papilla de cereales sin azúcar añadido.

-Todas las carnes frescas y productos cárnicos elaborados que no contengan fructosas, sacarosa o sorbitol.

-Lactancia materna, leche, leche en polvo sin fructosa, nata natural, quesos curados y  frescos y yogur (sin frutas ni sacarosa).

-Aceites vegetales, mantequilla y margarina.

-Agua, agua mineral, infusiones (manzanilla, tila, menta), cacao y café.

-Especias, hierbas aromáticas, mostaza, sal, vinagre y levadura.

NO se pueden incluir en la dieta:

-Fructosa, sacarosa, sorbitol y dulces y edulcorantes que los contengan como caramelos, chocolates, chicles, etc.

-Las demás frutas y frutos (incluso el tomate), incluyendo sus zumos y todos los productos que las contengan.

-El resto de verduras y hortalizas.

-Todas las otras legumbres.

-Cereales o harinas integrales y la harina de soja.

-Procesados cárnicos que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol.

-Bebida de soja, leche condensada, yogur de frutas, de soja o edulcorado con sacarosa,

-Preparados a base de leche con sacarosa (batidos, helados, etc.)

-Aderezos o salsas comerciales con sacarosa y fructosa.

-Bebidas que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol o hechas a base de frutas.

-Aliños comerciales con fructosa o cualquier elemento que la contenga.

Como que casi no se pueden tomar frutas, hay bajo aporte de Vitamina C, y se debería tomar suplementos.

Además, también es recomendable tomar suplementos de ácido fólico pues aumenta la actividad de las enzimas glicolíticas, y entre ellas, la fructosa-1-fosfato-aldolasa, lo que permitirá poder consumir una ligera cantidad extra de fructosa, sin padecer las consecuencias que antes hemos comentado.

¿Qué comer, o no, si tenemos mala absorción de la fructosa?

En el caso de que se tenga mala absorción de la fructosa pero no intolerancia a la fructosa, se aplica una dieta restringida en fructosa.

Esta restricción variará en función de cada persona, dependiendo de si la malabsorción es total o parcial.

Si fuese total entonces hay que seguir lo marcado para la dieta de la intolerancia a la fructosa.

En el caso de que sea parcial, la persona sí puede consumir ciertos alimentos con un contenido bajo en fructosa.

Estos serían:

-Aguacate, Lima , Coco, Chufas, Albaricoque, Papaya, Piña, Granada, Sandía,

-Almendras, Pistachos, Avellanas, Castañas, Piñones, Pecanas, Cacahuetes ,

-Alcachofas, Acelgas, Ajo, Apio, Brócoli, Calabaza, Cebollas, Batata, Boniato, Coles, Berenjena, Repollo, Berro,

-Coliflor, Champiñónes, Escarola, Espinacas, Zanahoria, Guisantes, Espárragos, Habas, Garbanzos,

-Puerros, Tomate, Lechuga, Lentejas, Patata, Pepino, Setas, Maíz, Rábano, Remolacha,

-Cereales, Productos derivados del pan,

-Leche, Leche condensada, Queso, Requesón,

-Huevo, Carnes frescas, Pescado natural,

-Margarina, Natillas, Flan.

Alimentos ricos en vitamina C

Kiwis son alimentos ricos en Vitamina C
Los kiwis son alimentos ricos en vitamina c

Este artículo sobre los alimentos ricos en vitamina C son una propuesta ideal para esta época del año de mucho frío, resfriados y gripes.

La vitamina C es uno de los nutrientes más importantes para el buen funcionamiento de todo nuestro cuerpo a cualquier edad.

Por ello, consumir una buena ración diaria de alimentos ricos en vitamina C es muy saludable y vital para muchas funciones del organismo.

Nuestro cuerpo no produce esta vitamina. Por ello, debemos buscar fuentes de esta vitamina en alimentos ricos en vitamina C, aunque también se puede tomar un compuesto conocido como ácido ascórbico.

La ingesta diaria recomendada (IDR) de vitamina C para hombres adultos es de 90 mg y para mujeres adultas de 75 mg.

La vitamina C es vital en nuestro organismo, porque es un potente antioxidante, limpia nuestro torrente sanguíneo y fortalece el sistema inmunológico, apoyando a todos los órganos a evitar o prevenir infecciones.

La presencia de alimentos ricos en vitamina C en nuestra dieta garantiza la prevención del cáncer de mama, estómago y cólon y fortalece el sistema cardiovascular. Conociendo esto se nos hace imposible no querer tomar más alimentos ricos en vitamina C.

Por otro lado, la vitamina C participa en el proceso de biosíntesis de otros nutrientes, como el colágeno y el hierro. Es decir, que la vitamina C ayuda a absorber y procesar otras sustancias básicas para nuestra salud como el hierro.

Así pues alimentos ricos en vitamina C no pueden faltar en nuestra dieta.

Por ello debemos comer muchos alimentos ricos en vitamina C como frutas (básicamente cítricos) y verduras. También se encuentra en algunas hierbas.

A continuación os presentamos los alimentos ricos en vitamina C:

FRUTAS EXÓTICAS: son los alimentos ricos en vitamina C  por excelencia, más que los tradicionales frutos cítricos.

La Murunga o Kakadu Fruto/alimento originario de Australia, siendo el rey de los alimentos ricos en vitamina C, con una concentración de 3150 mg/100 gramos.

Camu camu: Esta fruta exótica es oriunda de la zona sur de América. Su principal atractivo es su alto aporte nutritivo, que entre otros nutrientes aporta hasta 2145 mg/100gr  de vitamina C.

Cereza acerola: Esta baya contiene en un solo de sus frutos la concentración de vitamina C equivalente a 65 naranjas, 1600-2000 mg/100gr de vitamina C.

Escaramujo o Rosa Mosqueta: Fruto popular por sus propiedades usadas en la industria cosmética para el beneficio de la piel.

Comer el Escaramujo en crudo o en mermeladas proporciona una gran carga de vitamina C: 500 mg/100gr de vitamina C.

Guayaba y Papaya: Frutas tropicales extendidas por toda América central y el Caribe. Son alimentos ricos en vitamina C.

La Guayaba aporta 300 mg de vitamina c por cada 100 gramos y la Papaya 80 mg de vitamina C/100gr.

Grosella Negra: Originaria de Europa, amarga y ácida. Su aporte de vitamina C es de 200 mg/100 gr.

La Grosella vulgar aporta 80 mg de vitamina C/100gr.

FRUTAS: dentro de los alimentos ricos en vitamina C, en el grupo de frutas más tradicionales, las que más cantidad de vitamina C nos aportan son:

Kiwi y Uva: 90 mg/100gr vitamina C.

Caqui: 70 mg/100gr vitamina C.

Fresa: 60 mg/100gr vitamina C.

Naranja: 50 mg/100gr vitamina C.

Lima: 44 mg/100gr vitamina C.

Limón, Piña y Melón: 40 mg/100gr vitamina C.

Nectarina: 37 mg/100gr vitamina C.

Pomelo, Frambuesa, Mandarinas y Maracuyá: 30 mg/100gr vitamina C.

Mango:28 mg/100gr vitamina C.

Arándanos: 22 mg/100gr vitamina C.

Cerezas: 15 mg/100gr vitamina C.

VERDURAS y HORTALIZAS:

Pimiento amarillo:140 mg/100gr de vitamina C. Todas las verduras verdes y los otros pimientos son alimentos ricos en vitamina C, pero el pimiento amarillo es el ganador.

Pimiento Verde: En la familia de los pimientos, es el segundo que posee más miligramos de vitamina C por 100 gramos de verdura: 107mg.

Col de Bruselas: En 100 gramos de este tipo de col encontramos 112 mg de vitamina C.

Col rizada: En 100 gramos de este tipo de col encontramos 105 mg de vitamina C.

Brócoli: En 100 gramos de este alimento encontramos 100 mg de vitamina C.

Berro: En 100 gramos de este alimento encontramos 96 mg de vitamina C.

Coliflor: En 100 gramos de este alimento encontramos 59 mg de vitamina C.

Col lombarda: En 100 gramos de este alimento encontramos 57 mg de vitamina C.

Espinacas: En 100 gramos de este alimento encontramos 39 mg de vitamina C.

Rábanos: En 100 gramos de este alimento encontramos 29 mg de vitamina C.

Tomate: En 100 gramos de este alimento encontramos 27 mg de vitamina C.

Judías verdes: En 100 gramos de este alimento encontramos 23 mg de vitamina C.

Nabos, Espárragos, Acelgas y Guisantes: En 100 gramos de estos 4 alimentos encontramos 20 mg de vitamina C.

Patatas o Papas: En 100 gramos de este alimento encontramos 17 mg de vitamina C.

Lechugas: En 100 gramos de este alimento encontramos 13 mg de vitamina C.

HIERBAS y OTROS:

Albahaca y Perejil: dentro de los alimentos ricos en vitamina C, estas hierbas son las que más vitamina C tienen. Nos aportan más de 130 mg/100gr.

Mostaza: En 100 gramos de este alimento encontramos 50 mg de vitamina C.

Ajo: En 100 gramos de este alimento encontramos 14 mg de vitamina C.

Al ser cocinados, los alimentos ricos en vitamina C pueden perder la pureza y calidad de la vitamina C, ya que es una vitamina termosensible (le afecta la temperatura) e hidrosoluble (se irá con el caldo acuoso formado).

Aire, luz y Sol también son condicionantes que pueden hacer que la calidad baje, ya que se oxida la vitamina C presente en los alimentos.

Comer alimentos ricos en Vitamina C nos ayuda en todos los sentidos a estar más sanos.

La vitamina C es necesaria en todo el cuerpo para crear, proteger, regenerar y curar tejidos. Ayuda en el proceso de crecimiento y sanación de órganos.

Es parte de la creación de una proteína que se usa para regenerar piel, ligamentos, vasos sanguíneos y tendones y ayuda en el proceso de cicatrización y sanación de heridas.

Mantiene sanos nuestros huesos, dientes (su falta creaba la enfermedad del “escorbuto” en marineros de alta mar, con sangrado de encías y caída de dientes) y cartílagos.

Ayuda a absorber el hierro y a procesos relacionados con otros nutrientes y minerales como el colágeno y vitamina E.

Un deficiente aporte de vitamina C, al comer alimentos ricos en vitamina C por debajo de lo recomendado, nos puede provocar:

un cabello poco saludable y reseco, mala circulación sanguínea, con tendencia a la formación de hematomas, defensas bajas, tendencia a infecciones, dificultad para sanar heridas, inflamación de las encías, metabolismo lento, por lo tanto tendencia a subir de peso, piel con aspecto áspero y reseca, esmalte de los dientes débil, dolor en articulaciones y el citado anteriormente Escorbuto (afecta a personas desnutridas y adultos mayores)

No existen contraindicaciones en el uso de la vitamina C, ni efectos secundarios ligados a una ingesta excesiva del nutriente, ya que no se almacena en el cuerpo.

Otros beneficios que podemos mencionar sobre los alimentos ricos en vitamina C son que:

– Su consumo elimina las toxinas y fortalece, al mismo tiempo, el sistema autoinmune.

– Puede ayudar a prevenir y tratar infecciones de la piel, vejiga, próstata. Equilibra el Ph y contribuye a la cicatrización de la piel.

– Se usa para ayudar en el tratamiento del VIH.

– Reconstruye tejidos, huesos y vasos sanguíneos; por lo que se recomienda para cicatrizar heridas, intervenciones quirúrgicas y úlceras estomacales.

– Previene afecciones cardíacas al fortalecer los tejidos del corazón y vasos sanguíneos.

– Previene coágulos en las venas, derrame cerebral y presión alta.

– Se usa como tratamiento para infertilidad y síntomas de autismo.

– Reduce los efectos que producen el envejecimiento, debido a que ataca a los radicales libres.

– Ayuda al proceso de prevención de cardiopatías, cáncer, diabetes, afecciones de la piel y afecciones en las articulaciones.

– Previene y reduce los efectos del tabaco y la exposición a la radiación.

– Beneficia a la salud de la piel, cabello y uñas, por su capacidad regenerativa y porque ayuda a la producción de colágeno y vitamina E.

– Es recomendada en personas que tienen problemas de sequedad en la piel o cicatrices producidas por problemas como acné.

Una de las principales ventajas de los alimentos ricos en vitamina C es que, aunque sean consumidos en grandes cantidades, no existe peligro de sobredosis o envenenamiento por exceso de vitamina C, debido a que es hidrosoluble, o sea soluble en agua.

Cuando existe vitamina C que no se va a usar, el cuerpo es sabio y la saca como desecho.

Si existen tantos alimentos ricos en vitamina C, ¿por qué existe entonces tanta gente buscando vitamina C en farmacias y se promueve como suplemento importante?

La respuesta es que no todos consumimos los alimentos ricos en vitamina C mencionados en este artículo.

Tampoco cumplimos con el requerimiento de porciones de cada grupo de alimentos recomendado, que incluya cada día de 4 a 5 porciones de fruta y verdura.

El Brócoli y su poder anticancerígeno

brocoli

Entrevista/Artículo Publicado en la Revista Digital Masbrocoli.com

Otro granito de arena saludable con sabor a brócoli

La ‘súper verdura’ ayuda a prevenir o a reducir la probabilidad de que el cáncer de colon se desarrolle.

Hoy se celebra el Día Mundial del Cáncer de Pulmón, una enfermedad que causa la muerte de aproximadamente 15.000 personas en España al año y del que se detectan unos 32.000 nuevos casos anualmente, cifra que le convierte en el de mayor incidencia, si se suman hombres y mujeres, a pesar de que es un tumor “muy fácil de prevenir y de detectar a tiempo” (el 90 % de los afectados se podrían curar, pero solo se llega al 50%), según la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc).

A pesar de que la ciencia se encarga de tratar que estos datos disminuyan de manera considerablemente, ciertos alimentos saludables aportan su granito de arena para ayudar a prevenirlo o a reducir sus probabilidades de aparición.

Como el brócoli, ya que es rico en fibra y en betacarotenos y vitamina C, antioxidantes  que han demostrado en numerosos estudios que poseen una gran capacidad para prevenir el crecimiento de tumores malignos.

Pero el gran “tesoro escondido” de esta crucífera, como lo denomina el nutricionista Càstor Bayo (@CastorBA), es su composición en tres elementos anticancerígenos:

Indol-3-carbinol. Inhibe el desarrollo de tumores al aumentar la actividad de ciertas enzimas que tienen por misión eliminar del organismo algunos agentes cancerígenos o bloquear su acción.

Sulforafano. Es un compuesto derivado de los glucosinolatos del brócoli que, además de cumplir las funciones del indol-3-carbinol, neutraliza los efectos potencialmente cancerígenos en sus etapas iniciales. “Cuando este químico se libera en el intestino estimula la producción de poderosas enzimas que son capaces de destruir las sustancias de los alimentos que promueven el cáncer de colon (fundamentalmente los contenidos en carnes muy asadas)”, apunta Càstor Bayo.

Fenilisotiocianato (Isotiocianatos). Contribuye a prevenir y/o retrasar el proceso de la aparición del cáncer, ya que incrementa la actividad de las enzimas de Fase I y II, encargadas de activar un complejo mecanismo destoxificador y antioxidante en nuestro organismo.

Razones de más para seguir consumiendo brócoli dentro de una dieta variada y equilibrada que nos ayude a mantenernos fuertes, saludables y con energía en nuestro día a día. 😉

http://www.masbrocoli.com/aldia/ficha_aldia.aspx?frmId=293

Aporte de calcio sin lácteos

almendras-tostadas-con-calcio
Las almendras aportan calcio

En este artículo hablamos de los alimentos que aportan calcio y que sustituyen a los derivados lácteos: frutos secos, cereales, pescado, legumbres, verduras, etc…

Cada vez son más las personas que me comentan como nutricionista que tienen problemas con el azúcar de la leche, la lactosa o con las proteínas lácteas, así que se plantean dejan de tomar lácteos. Esto conlleva un problema ya que éstos son una de las principales fuentes de aporte de calcio en la dieta.

Es para estas personas y para aquellas que necesiten dosis extras de este mineral que en el artículo de hoy os explico que existen alimentos que también nos aportan calcio sin ser lácteos.

Los frutos secos, por ejemplo, contienen dosis notables. 100 gr de almendras tienen unos 250 mg de calcio, cosa que no está nada mal teniendo en cuenta que 100gr de queso fresco nos aportan 150-180mg de calcio.

El sésamo llega fácilmente a 600 mg de calcio por 100gr.

Otro alimento que es buena fuente de este mineral es el pescado azul. Por ejemplo las humildes sardinas de lata pueden llegar a los 400 mg de calcio cada 100gr. Las ostras, no tan humildes, aportan 100 mg calcio por 100gr.

Las legumbres también nos aportan esta sustancia además de proteínas, fibra, etc.. Por ejemplo: 100 gr de garbanzos tienen más de 150 mg de calcio.

Y para finalizar, las verduras también nos ayudan en el aporte de este elemento químico que en este caso no proviene de lácteos. Por ejemplo: 100 gr de acelgas, brécol o espinacas nos aportan unos 130 mg de este elemento.

Aunque la biodisponibilidad, es decir la disponibilidad por parte de nuestro organismo, de calcio de los alimentos mencionados no es la misma que la de los lácteos, es innegable que con una dieta adecuada se pueden tener buenos niveles de este elemento químico tan esencial.

La importancia del colágeno

frutas-y-verduras-con-colágeno
Las frutas y verduras estimulan la producción de colágeno

El colágeno es la proteína más abundante de nuestro cuerpo, está presente en el 30% del organismo. Principalmente se encuentra en los huesos, la piel y los tejidos de la articulación: ligamentos, tendones y cartílagos, pero también forma parte de la pared de los vasos sanguíneos, córnea ocular, encías y cuero cabelludo, así como del tejido conjuntivo que envuelve nuestros músculos y órganos vitales.

Las fibras de colágeno que se entralazan ofrecen gran flexibilidad y resistencia a los tejidos de los que forma parte.

¿Cuales son sus funciones? En los Huesos hace que ganen resistencia y solidez, en Cartílagos crea estructuras capaces de absorber golpes de gran intensidad, en Tendones y ligamentos se asocia con otra proteína llamada condroitina para crear estructuras que sean resistentes y elásticas, en la Piel se une con la elastina y la queratina para que la piel sea fuerte, resistente y elástica, y en el Ojo forma parte de la córnea.

¿Que nos pasa si hay falta de colágeno? El cuerpo fabrica su propio colágeno, pero con la edad la capacidad de producir colágeno disminuye. Las consecuencias más importantes de la pérdida de colágeno son: en Articulaciones puede provocar dolor articular por desgaste del cartílago, en Huesos provoca perdida de densidad ósea, en Piel pueden aparecer arrugas, sequedad y pérdida de elasticidad, además de otras consecuencias como: aparición de varices, tendinitis, pérdida de cabello.

Mediante la incorporación de ciertos alimentos en nuestra dieta podemos aumentar la producción de colágeno:

Alimentos ricos en proteínas: claras de huevo, carnes magras, lácteos bajos en grasa, pescado y legumbres. Son alimentos ricos en lisina y prolina, aminoácidos importantes para fabricar nuevo colágeno.

Alimentos ricos en vitamina C:  La vitamina C contribuye a la formación del colágeno y a la función normal de cartílago, huesos y piel: bayas rojas, kiwi, pimiento rojo y verde, tomates, naranja, limón, brócoli, fresas, coles de Bruselas, melón, espinacas y acelgas.

-Alimentos ricos en genisteína:  la soja y sus derivados, como el tofu, tempeh y la leche vegetal de soja, pueden contribuir a la formación de colágeno.

-Alimentos ricos en azufre:  aceitunas negras, boniatos, zanahorias, melón o pepinos.

Además se puede complementar tomando ácido hialurónico, que es un polisacárido que se encuentra en todo el cuerpo pero con mayor abundancia en el cartílago, líquido sinovial y piel.

 

Nutricolorimetría: la dieta de los colores! Ejemplo práctico: Plan alimentario multicolor

1901151_619035541504928_656018982_n

A petición de muchas y muchos de vosotros, fieles seguidoras y seguidores de el Nutricionista en Casa, que habéis hecho llegar a través de mails, como resumen de los 6 capítulos en los que hemos hablado de la nutricolorimetría voy a exponeros un ejemplo práctico, un plan alimentario multicolor para un día.

La dieta de los colores se propone combinar todos los grupos comentados durante las distintas comidas del día, incluyendo porciones de vegetales y frutas, para así incluir todos los nutrientes y propiedades que el cuerpo necesita. Un colorido saludable es igual a comer cada día una unidad de cada color ya que es una importante ayuda para mantener nuestro cuerpo lejos de las enfermedades.

Cada color denota propiedades y nutrientes determinados que aportan beneficios a nuestra salud. Incluso muchas vitaminas son al mismo tiempo pigmentos. Por otra parte, todas las plantas poseen unos pigmentos orgánicos denominados carotenoides. Los carotenoides abarcan una amplia gama de colores que van desde el amarillo al rojo fuerte y son los que le dan su tono a los tomates, los pimientos, las calabazas, las zanahorias, etc…

Estos pigmentos naturales poseen propiedades antioxidantes (es decir, evitan que las células sufran daños) y, cuando los absorbemos, nuestro cuerpo tiene la capacidad de convertir los carotenoides (alfa y beta) en vitamina A, la cual es esencial para la salud de los huesos, la piel, la visión y el correcto funcionamiento del sistema inmunológico. En otras palabras, comer frutas y verduras –que además son bajas en calorías y grasas y ricas en minerales y  fibras- independientemente de su color, es muy bueno para el organismo.

Además, se recomienda reunir varios colores en un mismo plato, ya que esto garantiza la incorporación de una diversidad de nutrientes. Por ejemplo, si en una misma comida combinamos tomate, lechuga y arroz (rojo, verde y blanco) estamos incluyendo carbohidratos, fibra, licopenos, vitamina C, minerales como hierro, sodio, potasio, magnesio y otros.

Ejemplo en 5 tomas o comidas como yo siempre recomiendo en mis sesiones de coaching nutricional a los/as clientes del Nutricionista en Casa:

DESAYUNO (amarillo-naranja): Un  plátano o 1 vaso de zumo de naranja natural

MEDIA MAÑANA (azul-púrpura): Un racimo de uvas o un par de ciruelas

COMIDA (verde, rojo y blanco): Pollo sin piel (grasa), arroz, ensalada de hojas verdes con tomate y cebolla

MERIENDA (rojo o naranja): Una manzana, 1 vaso de zumo de fresa o unos cuantos fresones o bien una zanahoria.

CENA (blanco, verde): Espinacas, Pescado asado, yogurt.

SUGERENCIAS COLORIDAS:

1-      Incluir zanahorias, remolachas o calabazas ya que son una manera de resaltar el sabor de los platos y aumentar el consumo de verduras.

2-      Ser creativo en la preparación de los platos y hacer buenos platos únicos: Ejemplo, se puede agregar a la ensalada alimentos como garbanzos, maíz, alubias o pimientos rojos y amarillos. O hacer un plato variado con pimientos rojos, berenjena, cebolla, piña y brécol.

3-      Comer un alimento de cada color todos los días

4-      Incorporar como hábito comer una fruta o verdura como refrigerio a media mañana o merienda en lugar de “caprichos” dulces y con grasas como la bollería.

Alimentos ricos en hierro para la anemia

alimentos ricos en hierro
Alimentos ricos en hierro

El hierro es uno de los minerales fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por ello, un déficit del mismo podría acarrear graves consecuencias para la salud. Comer alimentos ricos en hierro permite reducir la anemia. Además de complementos vitamínicos, la ingesta de hierro a través de la dieta es otra de las fórmulas más comunes para combatir la anemia.

El hierro favorece una correcta respiración al facilitar el transporte de oxígeno a los tejidos y hace que la sangre circule a un ritmo adecuado. Sirve para activar el grupo de vitaminas B, y estimula la inmunidad y la resistencia física, ya que una de sus funciones principales es la de oxidar la glucosa para convertirla en energía. Además, es imprescindible para la formación de las proteínas de los músculos, las células rojas y los huesos.

Los niños, adolescentes y embarazadas son las personas que necesitan un mayor aporte de hierro. Se trata pues de una de las sustancias más importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo.

La carencia de este mineral se conoce como Anemia, y es una de las dolencias nutricionales más extendidas en todo el mundo, tanto en países ricos como en pobres. Y es que esta carencia puede deberse a dos causas: un aporte insuficiente en la dieta o cuando ocurre una pérdida importante del mismo (como las hemorragias o las pérdidas menstruales de la mujer).

Cada persona absorbe más o menos hierro dependiendo del contenido de hierro que haya en su dieta (de origen vegetal o animal), de la cantidad de hierro que tenga en los depósitos (como el hígado) y de la necesidad de su organismo de formar glóbulos rojos (un deportista necesitará más que una persona sedentaria).
Por ello, tener una dieta con un aporte equilibrado de hierro es fundamental para compensar los niveles de este mineral.

Tipos de hierro

A través de los alimentos el organismo absorbe dos tipos de hierro: el de origen vegetal y el de origen animal.
El primero es el conocido como Hierro no Hemo. Éste se absorbe en menor medida. Está presente en alimentos de origen vegetal y en los lácteos. Este hierro de origen vegetal se absorbe en poca cantidad porque los vegetales contienen sustancias que lo dificultan: el ácido fítico (presente en lentejas, garbanzos y cereales integrales), el ácido oxálico (contenido en espinacas, acelgas, coles, espárragos y chocolate) y los taninos (se hallan en el té, el café y los vinos).

Y el segundo, el de origen animal, es el llamado Hierro Hemo, presente en la hemoglobina (glóbulos rojos) y en la mioglobina (músculos) de las carnes rojas, el pavo, el conejo, hígado, el pescado (sardina, pescadilla, lubina, rape), los crustáceos (almejas, chirlas, berberechos, mejillones) y la yema de huevo.
A pesar de que su proporción en la dieta es inferior a la del hierro no hemo, éste se absorbe hasta tres veces más. De ahí su importancia.

Alimentos con hierro

Independientemente de su origen (ya sea animal o vegetal) existen algunos alimentos con alto contenido en hierro que deben incluirse en la dieta si queremos tener unos buenos niveles de Hierro y combatir anemias:

Mariscos de Concha: Ostras, Almejas ,Mejillones y Berberechos: Contienen alrededor de 7 mg. de hierro por cada 100 gr. Sin embargo, son alimentos poco habituales en las dietas diarias y de elevado costo.

Pescados: Entre ellos los de más contenido en hierro por cada 100gr de producto son: Anchovas (6,7mg) , Sardinas (4,8mg) y boquerones (2,5mg).

Cereales integrales: Tienen entre 7 y 18 mg. por cada 100 gr. Sin embargo, al ser de origen vegetal y contener mucha fibra, este hierro se absorbe con mayor dificultad. Ex: Germen de Trigo (7,5mg), Levadura de Cerveza (17,5mg).

Yema de Huevo: 7mg/100gr , mientras que en el huevo entero el porcentaje baja a 2,5mg/ 100gr.

Vísceras: Hígado de ternera y Morcilla de sangre roja: Contienen alrededor de 10 y 13 mg por cada 100 gr. El hierro es de origen animal y por ello éste se absorbe muy bien en el organismo.

Legumbres: Soja, Alubias, Lentejas, Garbanzos: Son las legumbres que contienen mayor cantidad de hierro no hemo con entre 8 y 6 mg. por cada 100 gr respectivamente en orden decreciente. Aunque su absorción es menor a la del hierro de alimentos de origen animal, su bajo costo y otras propiedades nutritivas que contienen las convierten en dos de alimentos idóneos para combatir la anemia.

Verduras de hoja verde oscura: Espinacas y acelgas: Son dos vegetales verdes que contienen entre 4 y 3 mg. por cada 100 gr respectivamente, la  col lombarda (4mg), y el perejil de 5 a 20mg!, Alcachofas, guisantes, remolacha, brócoli, coliflor están alrededor de los 2mg.

Carnes: La vacuna, la de pollo, pescado, pavo, cerdo, etc., contienen de media 2,5 mg. por cada 100 gr. Además de ser un hierro de fácil absorción es el más habitual en la dieta diaria.

Frutos Secos: Almendras 3,8mg/100gr  y Nueces 2,9mg. Pero los más ricos en hierro son los pistachos y las pipas de girasol.

Frutas: Uvas, Mango.

Para aprovechar todo el hierro

Además de tomar alimentos ricos en hierro (ya sean de origen vegetal o animal), hay que seleccionar también otros que favorezcan la absorción de ese hierro. Por ejemplo, los cítricos y otros alimentos ricos en vitamina C ayudan a que el hierro se absorba mejor. La vitamina C, presente en los cítricos (naranja, mandarina, kiwi, pomelo, fresa), el tomate, el pimiento y el perejil, ayuda a la absorción del hierro. Por ello, para subir los niveles de hierro se recomienda combinar unos garbanzos con ensalada de tomate y pimiento o unas lentejas con una naranja de postre.

Los tomates y los vegetales verdes oscuros junto con alimentos ricos en hierro como carnes rojas o pescados, también ayudan a aprovecharlo mejor. Eso sí, hay que reducir en las comidas el consumo de té y de café y de los alimentos ricos en fibra.

Otro dato a tener en cuenta a la hora de diseñar una dieta para combatir la anemia ferropénica es no abusar de los productos con calcio, ya que este mineral puede disminuir la absorción del hierro.

Otros enlaces de interés
Hierro absorbible por nuestro organismo
Cómo prevenir y combatir la anemia con los alimentos
Si quiere recibir más artículos sobre nutrición, dietética y vida sana, suscríbase en la web.
Si desea puede bajarse una app gratis para Windows Phone para consultar los artículos de la web de nutrición.

Brócoli, un vegetal “protector” del hombre

brocoli
Hoy os hablo del Brócoli, el vegetal que “mejor” proteje a los hombres… porqué?
Pues unas pocas raciones de esta verdura por semana protegen a los hombres del cáncer de próstata, gracias a un par de componentes que generan cientos de cambios genéticos y activan algunos genes que combatirían el cáncer, además de desactivar otros que incentivan la formación tumoral.
Los componentes son el compuesto llamado isotiocianato (también presente en las coles de bruselas o la coliflor) y el Sulforafano.