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Osteoporosis: 15 alimentos para su prevención

Osteoporosis, algunos alimentos para prevenirla
Osteoporosis, algunos alimentos para prevenirla

La osteoporosis hace que el hueso se vuelva más frágil y por lo tanto, aumenta el riesgo de fracturas.

Las zonas más susceptibles de fracturarse son la cadera, vértebras dorsales y lumbares, muñeca y húmero.

La osteoporosis no cursa dolor y se detecta con una densitometría ósea (DMO). Generalmente se mide la DMO de la zona lumbar y del fémur.

El hueso es un tejido vivo con gran plasticidad, que cambia a través de los años.

Durante la infancia y adolescencia se acumula el 40% de la masa corporal.

A los 25 años adquieren la mayor densidad y fuerza y a partir de los 40 empieza a disminuir de manera gradual y natural.

La formación del hueso está relacionada con el aporte de nutrientes que llegan a través de la alimentación, al aporte de calcio principalmente, pero también de fósforo y magnesio.

Básicamente nuestros huesos están formados por calcio, proteínas, entre ellas colágeno, agua y otros minerales como magnesio y fósforo.

Ciertas vitaminas como la K2 y la D ayudan a fijar el calcio en el hueso.

La parte  proteica (colágeno) precisa de flavonoides, Vitaminas A, B6, B12, ácido fólico, Vitamina K, zinc y silicio.

Nuestros huesos son un tejido vivo que constantemente absorbe o libera calcio, según necesite el organismo.

Las causas más comunes de la pérdida de masa ósea son:

-Las personas con secreción gástrica disminuida absorben menos calcio.

-El exceso de proteínas (carnes, aves..), de azúcares  y de café, pues acidifican la sangre disminuyendo su PH y provoca la pérdida de calcio por la orina para neutralizar dicha acidez.

Se debe evitar el consumo excesivo de sal, puesto que ésta puede aumentar la pérdida de calcio por medio de la orina.

-Disminución de la Vitamina D: es esencial para que el calcio presente en el intestino, procedente de los alimentos, pase a la sangre y llegue a su destino (huesos).

Los trastornos hepáticos o renales influyen negativamente en la función de la Vitamina D y la fijación del calcio en los huesos.

-Hormonas: La disminución de estrógenos durante la menopausia se relaciona con una sensibilidad mayor de los osteoclastos a la hormona paratiroidea.

Esto incrementa la destrucción ósea y sube los niveles de calcio en sangre, lo que provoca un descenso de dicha hormona y que se pierda más calcio.

-Medicamentos: la acción prolongada en el tiempo de determinados medicamentos como corticoides, heparina, antiestrógenos, metrotexato y Omeprazol, también actúa como factores de riesgo.

El mejor tratamiento de la osteoporosis debe tener carácter preventivo, sin embargo, una vez establecida, debemos aplicar una terapéutica apropiada.

Esta terapia irá encaminada a aportar suficientes elementos minerales:

-Plantas remineralizantes como: cola de caballo, ortiga verde, diente de león o alfalfa, que se pueden tomar en infusión.

-Suplementos de Vitamina K, magnesio, calcio y silicio nos ayudaran a prevenir la pérdida de masa ósea.

-Si falta vitamina D, se recomienda suplementación de la misma, así como tomar el Sol 15 minutos al día mínimo.

-Caminar 30-40 minutos diarios y hacer trabajo de fuerza ligero para mantener y aumentar tono muscular.

-Y como no, nuestra especialidad, la dieta!

La osteoporosis surge cuando el cuerpo no es capaz de producir suficiente hueso o reabsorbe demasiado, y en ello influye mucho la alimentación.

La dieta se convertirá en un importante aliado contra la osteoporosis y la acidificación y deberá ser rica en verduras, fruta y alimentos integrales, con poca proteína y escasos azúcares.

La alimentación y el sedentarismo favorecen la aparición de osteoporosis.

Pero la clave no reside en aumentar el consumo de lácteos, como se suele recomendar.

El calcio no sólo está en los lácteos, una dieta vegetal es idónea ante la osteoporosis.

Existen fuentes vegetales de calcio que se asimilan mejor que los lácteos.

Entonces, ¿Qué alimentos debemos consumir para prevenir la osteoporosis?

El pescado y los mariscos

Entre los pescados y mariscos más recomendados para prevenir la osteoporosis podemos destacar las sardinas, el atún, el gallo, las almejas, los langostinos, entre otros.

Las legumbres

Las legumbres son muy ricas en calcio, además pueden aportar muy buenas cantidades de fibra.

No obstante, es necesaria la realización de una cocción adecuada y precisa.

Las verduras

Las verduras más importantes para prevenir la osteoporosis son las espinacas, el brócoli y las acelgas.

Las espinacas son ricas en vitamina K2, otra vitamina que interviene en la formación de hueso.

Además, las hojas verdes en general contienen una gran cantidad de calcio y minerales necesarios para el tejido óseo.

Tómalas 2 veces por semana como plato principal o guarnición.

Los frutos secos

Todos los frutos secos son ricos en calcio, pero el que más calcio puede aportar al organismo son las almendras, pero se debe tener mucho cuidado y no exagerar su consumo, ya que aportan muchas calorías.

Los frutos secos contienen altos niveles de calcio, especialmente las almendras.

Aprovecharás más sus nutrientes si las activas remojándolas previamente en agua.

Toma 1 puñado al día, a ser posible con un remojo previo de 8-12 horas en agua para activarlas.

Las Nueces son una buena fuente de omega-3.

Estos ácidos grasos influyen en la actividad de las células formadoras de hueso, con lo que pueden disminuir el riesgo de fracturas.

1 puñado de nueces al día, crudas tal cual o con un remojo previo para hacerlas más digestivas.

Cereales integrales

Son mucho más nutritivos que las versiones refinadas.

Algunos aportan más proteínas que otros, y todos resultarán más digestivos si se remojan en agua mineral 8 horas y se cuecen con alga kombu.

Tómalos 3 veces por semana, introduciendo variedad.

La vitamina K

Esta vitamina es importante en la producción de la proteína llamada osteocalcina, que ayuda a la correcta mineralización ósea.

Los alimentos que la contienen son las acelgas, el brócoli y la lechuga.

La vitamina C

La vitamina C no puede faltar en nuestra dieta para prevenir la osteoporosis, ya que ayuda a formar, mantener y reparar la estructura ósea.

Los alimentos ricos en esta importante vitamina son los cítricos, los pimientos verdes y el kiwi, entre muchos otros.

Tomar con frecuencia alimentos ricos en vitamina C, como la naranja, favorece la formación de colágeno, necesario para la formación de hueso.

Toma una o dos naranjas, 5-6 días a la semana.

La vitamina D

La vitamina D es imprescindible para que el calcio se pueda absorber, no serviría de nada consumir alimentos ricos en calcio si no consumimos la vitamina D que requiere el organismo.

Esta vitamina se encuentra en el atún, la caballa, los pescados azules, el salmón y algunos cereales enriquecidos.

La vitamina A

Esta importante vitamina ayuda a mantener los huesos saludables y fuertes.

Se puede encontrar en buenas cantidades en las zanahorias, el zapallo y todas las frutas y las verduras de color anaranjado y amarillo.

Sésamo negro

Estas semillas son ricas en antioxidantes y calcio, el mineral más necesario para los huesos.

Lo ideal son 2 cucharadas al día.

Se puede hacer tahini y usarlo en infinidad de preparaciones dulces y saladas.

Alga kombu

Posee abundantes vitaminas y minerales, como la mayoría de verduras del mar, y es ideal para enriquecer sopas y caldos.

También puedes cocer los cereales y las legumbres con un trocito para hacerlos más digestivos.

Añade un trozo seco, de unos 2 dedos, a todos tus caldos y cocciones de cereales y legumbres.

Judías azuki

La Medicina Tradicional China las aconseja junto a la soja negra para fortalecer los huesos, por sus proteínas y antioxidantes.

Bien cocidas resultan muy digestivas e introducen variedad en la dieta.

Tómalas 2-3 días a la semana, hervidas con verduras o en forma de paté.

Col kale

Las coles en general son especialmente ricas en calcio de alta disponibilidad.

La kale, además, es muy versátil: puedes hacerla al vapor, marinada en ensalada o en forma de chips deshidratados, por poner unos ejemplos.

Te recomendamos que tomes 4-5 hojas cada día, en caldos, ensaladas, chips o cualquier otra variación.

Dátiles

Son muy nutritivos.

Comerse dos al día, por ejemplo de la sabrosa variedad Medjoul, aporta minerales, proteínas y vitaminas que favorecen la formación de tejido óseo y el buen funcionamiento del organismo.

Además satisfacen la necesidad de dulce a cualquier hora.

Tomando 2-3 al día ayudaras a prevenir la osteoporosis.

Contra la osteoporosis es muy importante llevar una dieta balanceada.

Es decir hay que tratar de consumir alimentos controlando y verificando los aportes calóricos que cada uno de ellos le brindan al organismo.

De esa manera podemos evitar el aumento de peso, algo que también puede afectar la salud de los huesos.

Para terminar recordar que para prevenir la osteoporosis, se debe evitar el consumo excesivo de alimentos ricos en fósforo y proteínas.

Aunque son importantes en la formación y la salud de los huesos si son consumidos en cantidades exageradas pueden provocar grandes pérdidas de este importante mineral.

Vitaminas: funciones, tipos y síntomas de su deficiencia

vitaminas en alimentos
vitaminas en alimentos

Las vitaminas (“aminas” de la vida) son substancias indispensables para la vida, puesto que nuestro organismo las requiere para desarrollarse de forma correcta.

Son 13 las vitaminas que necesita nuestro cuerpo: A(retinol), D, E (tocoferol), K, H (biotina), C (Ácido ascórbico) y las vitaminas del grupo B (B1 tiamina, B2 riboflavina, niacina, B5 ácido pantoténico, B6 piridoxina, vitamina B12 ciano-cobalamina y Bc o B9 Ácido fólico).

En general las vitaminas las obtenemos a través de determinados alimentos, que a continuación os describiremos.

El cuerpo también puede producir vitaminas D (junto con la luz solar) y K.

Las personas que llevan una dieta vegana o vegetariana suelen necesitar un suplemento de vitaminas, sobre todo la B12.

La insuficiencia de vitaminas, en gran parte de la población, se asocia mayoritariamente a un deterioro de la salud (pudiendo originar enfermedades carenciales) y , por tanto, a una disminución del rendimiento intelectual y físico.

En función de que sean solubles en agua o en grasas, las vitaminas se dividen en 2 clases:

las vitaminas hidrosolubles (las solubles en agua son las vitaminas del grupo B y la C) y las vitaminas liposolubles (solubles en grasas y son las A, D, E, K, H).

Seguidamente os vamos a detallar, de forma resumida, las funciones de cada una de las vitaminas, los alimentos que las contienen, su cantidad diaria recomendada (CDR) y los síntomas clásicos de deficiencia.

Vitamina A: Especialmente relevante para el crecimiento normal y estado sano de piel, ojos, dientes, encías y pelo.

También es fundamental para el crecimiento, la reparación de los tejidos y la salud de los ojos.

Además protege contra las infecciones.

CDR: 800mg

Alimentos donde encontrarla: Vegetales amarillos, hígado, huevos, leche, mantequilla, margarina.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: ceguera nocturna, menor resistencia a infecciones, ceguera (xeroftalmia).

Vitamina D: Importante para dientes y huesos fuertes, ya que ayuda al cuerpo a utilizar el calcio y fósforo.

CDR: 200-400mg

Alimentos donde encontrarla: Leche enriquecida, yema de huevo, atún, salmón, margarina.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: deformaciones óseas (raquitismo y osteomalacia).

Vitamina E: ayuda a la formación y el funcionamiento de los glóbulos rojos, músculos y otros tejidos. Protege los ácidos grasos esenciales.

Además favorece la formación de óvulos y espermatozoides. También protege las células del sistema circulatorio, las membranas celulares y los ácidos grasos esenciales.

CDR: 10mg

Alimentos donde encontrarla: aceites vegetales, cereales de grano entero, vegetales, nueces.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: debilitación de los músculos (distrofia), neuropatías.

Vitamina K:  Especialmente relevante para la coagulación normal de la sangre.

CDR: 50-140mcg (microgramos).

Alimentos donde encontrarla: vegetales verdes.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: hemorragias.

Vitamina B1: principalmente mejora la función mental y nerviosa y también estimula el crecimiento.

Además ayuda a liberar energía de los carbohidratos y también a obtener energía de los alimentos, ya que promueve el adecuado metabolismo de azúcares y ácidos grasos.

También es básica para el correcto funcionamiento del corazón y el sistema nervioso.

CDR: 1,4mg.

Alimentos donde encontrarla: cereales de grano entero, carnes de aves, vaca, cordero y cerdo.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, beriberi.

Vitamina B2: básicamente es necesaria para tener una piel sana. También tiene funciones diversas en el uso por el organismo de carbohidratos, proteínas y grasas. Además ayuda a la liberación de energía a las células.

CDR: 1,2-1,7mg.

Alimentos donde encontrarla: leche, queso, carne, huevos, cereales de grano entero, vegetales verdes.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: alteraciones de la piel y las membranas mucosas.

Niacina: principalmente participa en las reacciones celulares de síntesis energética. Además también ayuda al sistema nervioso.

CDR: 13-19mg.

Alimentos donde encontrarla: carne, pescado, trigo, cereales de grano entero.

Factores que afectan a su estabilidad: ninguno.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, diarreas, alteraciones cutáneas (dermatitis), pelagra.

Vitamina B5: Necesaria para el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos y también para la formación de ciertas hormonas.

Así mismo tiene diversas funciones en la regeneración de los tejidos.

CDR: 4-7mg.

Alimentos donde encontrarla: se encuentra en casi todos los alimentos.

Factores que afectan a su estabilidad: calor y humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos e intestinales.

Vitamina B6: esencial para la adecuada utilización de las proteínas. También ayuda a la formación de los glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

CDR: 1,8-2,2mg.

Alimentos donde encontrarla: carne magra, vegetales verdes, cereales de grano entero, plátanos.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, convulsiones, anemia.

Vitamina B12: ayuda principalmente a prevenir ciertas formas de anemia, puesto que asiste en la formación de los glóbulos rojos.

CDR: 3mcg.

Alimentos donde encontrarla: carne, pescado, huevos, leche.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, anemia perniciosa.

Ácido Fólico: Contribuye a mantener las funciones del tracto intestinal y a prevenir ciertas anemias, debido a que interviene en la síntesis celular, especialmente de los glóbulos rojos.

En consecuencia es vital para las embarazadas y para la salud celular.

CDR: 200-400mcg.

Alimentos donde encontrarla: vegetales verdes, otros vegetales, frutas amarillas.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: alteraciones intestinales, anemia.

Vitaminas, substancias esenciales para la vida

Biotina (Vit H): probablemente participa en la formación de ácidos grasos y la producción de energía. En general es esencial para muchos sistemas químicos del cuerpo.

CDR: 100-200mcg.

Alimentos donde encontrarla: yema de huevo, vegetales verdes, leche.

Factores que afectan a su estabilidad: ninguno.

Síntomas de deficiencia: alteraciones de la piel (dermatitis), pérdida de pelo.

Vitamina C: imprescindible en múltiples funciones corporales, incluida la cicatrización de heridas y la resistencia a contraer enfermedades.

Contribuye al buen estado de los huesos, dientes y vasos sanguíneos, ya que es importante en la formación del colágeno, proteína que ayuda a mantener las estructuras corporales.

Esta vitamina interviene, además, en la absorción del hierro y refuerza mecanismos de autodefensa corporales.

Si nuestro organismo se halla expuesto a un esfuerzo mayor de lo habitual se precisa un mayor aporte de esta vitamina.

CDR: 50-60mg.

Alimentos donde encontrarla: cítricos (naranjas, etc..), patatas, brócoli, repollo, tomates.

Factores que afectan a su estabilidad: calor, humedad, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: poca resistencia a infecciones, encías doloridas, hemorragias, escorbuto.

Vitaminas: funciones y síntomas de deficiencia

vitaminas en alimentos
vitaminas en alimentos

Las vitaminas (“aminas” de la vida) son substancias indispensables para la vida, puesto que nuestro organismo las requiere para desarrollarse de forma correcta.

Son 13 las vitaminas que necesita nuestro cuerpo: A(retinol), D, E (tocoferol), K, H (biotina), C (Ácido ascórbico) y las vitaminas del grupo B (B1 tiamina, B2 riboflavina, niacina, B5 ácido pantoténico, B6 piridoxina, vitamina B12 ciano-cobalamina y Bc o B9 Ácido fólico).

En general las vitaminas las obtenemos a través de determinados alimentos, que a continuación os describiremos.

El cuerpo también puede producir vitaminas D (junto con la luz solar) y K.

Las personas que llevan una dieta vegana o vegetariana suelen necesitar un suplemento de vitaminas, sobre todo la B12.

La insuficiencia de vitaminas, en gran parte de la población, se asocia mayoritariamente a un deterioro de la salud (pudiendo originar enfermedades carenciales) y , por tanto, a una disminución del rendimiento intelectual y físico.

En función de que sean solubles en agua o en grasas, las vitaminas se dividen en 2 clases:

las vitaminas hidrosolubles (las solubles en agua son las vitaminas del grupo B y la C) y las vitaminas liposolubles (solubles en grasas y son las A, D, E, K, H).

Seguidamente os vamos a detallar, de forma resumida, las funciones de cada una de las vitaminas, los alimentos que las contienen, su cantidad diaria recomendada (CDR) y los síntomas clásicos de deficiencia.

Vitamina A: Especialmente relevante para el crecimiento normal y estado sano de piel, ojos, dientes, encías y pelo.

También es fundamental para el crecimiento, la reparación de los tejidos y la salud de los ojos.

Además protege contra las infecciones.

CDR: 800mg

Alimentos donde encontrarla: Vegetales amarillos, hígado, huevos, leche, mantequilla, margarina.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: ceguera nocturna, menor resistencia a infecciones, ceguera (xeroftalmia).

Vitamina D: Importante para dientes y huesos fuertes, ya que ayuda al cuerpo a utilizar el calcio y fósforo.

CDR: 200-400mg

Alimentos donde encontrarla: Leche enriquecida, yema de huevo, atún, salmón, margarina.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: deformaciones óseas (raquitismo y osteomalacia).

Vitamina E: ayuda a la formación y el funcionamiento de los glóbulos rojos, músculos y otros tejidos. Protege los ácidos grasos esenciales.

Además favorece la formación de óvulos y espermatozoides. También protege las células del sistema circulatorio, las membranas celulares y los ácidos grasos esenciales.

CDR: 10mg

Alimentos donde encontrarla: aceites vegetales, cereales de grano entero, vegetales, nueces.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: debilitación de los músculos (distrofia), neuropatías.

Vitamina K:  Especialmente relevante para la coagulación normal de la sangre.

CDR: 50-140mcg (microgramos).

Alimentos donde encontrarla: vegetales verdes.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: hemorragias.

Vitamina B1: principalmente mejora la función mental y nerviosa y también estimula el crecimiento.

Además ayuda a liberar energía de los carbohidratos y también a obtener energía de los alimentos, ya que promueve el adecuado metabolismo de azúcares y ácidos grasos.

También es básica para el correcto funcionamiento del corazón y el sistema nervioso.

CDR: 1,4mg.

Alimentos donde encontrarla: cereales de grano entero, carnes de aves, vaca, cordero y cerdo.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, calor, humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, beriberi.

Vitamina B2: básicamente es necesaria para tener una piel sana. También tiene funciones diversas en el uso por el organismo de carbohidratos, proteínas y grasas. Además ayuda a la liberación de energía a las células.

CDR: 1,2-1,7mg.

Alimentos donde encontrarla: leche, queso, carne, huevos, cereales de grano entero, vegetales verdes.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: alteraciones de la piel y las membranas mucosas.

Niacina: principalmente participa en las reacciones celulares de síntesis energética. Además también ayuda al sistema nervioso.

CDR: 13-19mg.

Alimentos donde encontrarla: carne, pescado, trigo, cereales de grano entero.

Factores que afectan a su estabilidad: ninguno.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, diarreas, alteraciones cutáneas (dermatitis), pelagra.

Vitamina B5: Necesaria para el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos y también para la formación de ciertas hormonas.

Así mismo tiene diversas funciones en la regeneración de los tejidos.

CDR: 4-7mg.

Alimentos donde encontrarla: se encuentra en casi todos los alimentos.

Factores que afectan a su estabilidad: calor y humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos e intestinales.

Vitamina B6: esencial para la adecuada utilización de las proteínas. También ayuda a la formación de los glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

CDR: 1,8-2,2mg.

Alimentos donde encontrarla: carne magra, vegetales verdes, cereales de grano entero, plátanos.

Factores que afectan a su estabilidad: luz.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, convulsiones, anemia.

Vitamina B12: ayuda principalmente a prevenir ciertas formas de anemia, puesto que asiste en la formación de los glóbulos rojos.

CDR: 3mcg.

Alimentos donde encontrarla: carne, pescado, huevos, leche.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, humedad.

Síntomas de deficiencia: trastornos nerviosos, anemia perniciosa.

Ácido Fólico: Contribuye a mantener las funciones del tracto intestinal y a prevenir ciertas anemias, debido a que interviene en la síntesis celular, especialmente de los glóbulos rojos.

En consecuencia es vital para las embarazadas y para la salud celular.

CDR: 200-400mcg.

Alimentos donde encontrarla: vegetales verdes, otros vegetales, frutas amarillas.

Factores que afectan a su estabilidad: luz, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: alteraciones intestinales, anemia.

Vitaminas, substancias esenciales para la vida

Biotina (Vit H): probablemente participa en la formación de ácidos grasos y la producción de energía. En general es esencial para muchos sistemas químicos del cuerpo.

CDR: 100-200mcg.

Alimentos donde encontrarla: yema de huevo, vegetales verdes, leche.

Factores que afectan a su estabilidad: ninguno.

Síntomas de deficiencia: alteraciones de la piel (dermatitis), pérdida de pelo.

Vitamina C: imprescindible en múltiples funciones corporales, incluida la cicatrización de heridas y la resistencia a contraer enfermedades.

Contribuye al buen estado de los huesos, dientes y vasos sanguíneos, ya que es importante en la formación del colágeno, proteína que ayuda a mantener las estructuras corporales.

Esta vitamina interviene, además, en la absorción del hierro y refuerza mecanismos de autodefensa corporales.

Si nuestro organismo se halla expuesto a un esfuerzo mayor de lo habitual se precisa un mayor aporte de esta vitamina.

CDR: 50-60mg.

Alimentos donde encontrarla: cítricos (naranjas, etc..), patatas, brócoli, repollo, tomates.

Factores que afectan a su estabilidad: calor, humedad, agentes oxidantes.

Síntomas de deficiencia: poca resistencia a infecciones, encías doloridas, hemorragias, escorbuto.

Hierro absorbible en alimentos

Hierro absorbible en alimentos
Hierro absorbible en alimentos

Hierro absorbible por nuestro organismo, que alimentos lo contienen?

El hierro es un micromineral u oligoelemento que interviene en la formación de la hemoglobina, que es la que transporta el oxígeno en sangre, y de los glóbulos rojos, como así también en la actividad enzimática de nuestro organismo.

Sin el hierro, la hemoglobina no puede suministrar el oxígeno necesario a los tejidos de nuestro organismo.

Esto trae como consecuencia la disminución de la hemoglobina y de la cantidad de glóbulos rojos o hematíes y que comporta la anemia por deficiencia de hierro (ferropénica).

Se calcula que las necesidades diarias de hierro absorbible son del orden de los 8 a 11 mg/día, teniendo en cuenta que 1 mg/día es lo que perderemos por la orina y transpiración de la piel.

Por lo tanto, se requiere un aporte de un 50% suplementario en el caso de las mujeres (por las perdidas durante la menstruación).

En el caso de los hombres deportistas, y hasta el doble en el caso de las mujeres deportistas o durante la gestación (20 a 30 mg/día).

Cada persona adquiere más o menos hierro absorbible dependiendo de:

-el contenido y el origen del hierro que haya en su dieta (de origen vegetal o animal),

-de la cantidad de hierro absorbible que tenga en los depósitos (como el hígado),

-y de la necesidad de su organismo de formar glóbulos rojos (un deportista necesitará más que una persona sedentaria).

Por ello, tener una dieta con un aporte equilibrado de hierro absorbible es fundamental para compensar los niveles de este mineral.

Una persona adulta sana absorbe solamente, de media, entre un 10% y 15% del hierro de la dieta.

Pero dicha absorción estará influenciada por diferentes factores que pueden favorecerla o disminuirla.

Tipos de hierro

A través de los alimentos, el organismo adquiere dos tipos de hierro absorbible: el de origen vegetal y el de origen animal.

Pero, ¿su grado de absorción por parte de nuestro organismo es el mismo independientemente de su origen?

El primero, presente básicamente en alimentos de origen vegetal es el conocido como Hierro no hémico.

Este hierro absorbible se absorbe en menor medida, entre un 2% y un 20%.

Se encuentra en las legumbres, hortalizas de hojas verdes (por ejemplo las espinacas), semilla de soja, salvado de trigo, los frutos secos y cereales.

Este hierro absorbible de origen vegetal se absorbe en poca cantidad porque los vegetales contienen sustancias que lo dificultan.

Los inhibidores de la absorción de hierro no hémico son principalmente:

el té, café, la leche bovina, la clara del huevo, el salvado de trigo y los productos de la soja.

El ácido fítico y fitatos (presente en lentejas, garbanzos y cereales integrales como arroz y granos enteros, y en pequeñas cantidades, como 5 a 10 mg, pueden disminuir la absorción del hierro no hémico hasta en un 50 %)

El ácido oxálico (contenido en espinacas, acelgas, coles, espárragos y chocolate) y los polifenoles taninos (se hallan en el té verde y negro, el café, algunas frutas y en los vinos y vinagres, y se combinan con el hierro formando un compuesto insoluble) son las sustancias que dificultan la absorción por parte de nuestro organismo del hierro de origen vegetal porque se unen al hierro y lo hacen poco absorbible.

Por tanto, en caso de consumir sólo hierro de origen vegetal (personas vegetarianas o veganas) hay que tener en cuenta que:

necesitan alrededor del doble de hierro absorbible por día comparado a los no vegetarianos,

y es muy recomendable reducir el consumo de té, café, vino y vinagre para evitar dificultades en su absorción.

Una buena solución para mejorar la adquisición del hierro absorbible no hémico es consumir conjuntamente alimentos que contengan vitamina C.

El ácido ascórbico convierte el hierro férrico de la dieta en hierro ferroso.

Éste es más soluble y puede atravesar la mucosa intestinal.

Otros ácidos orgánicos como el ácido cítrico, ácido láctico y ácido málico también benefician la absorción de hierro absorbible no hémico.

Otra vitamina recomendable es la vitamina A. 

Mantiene al hierro soluble y disponible para que pueda ser absorbido.

Puesto que compite con aquellas sustancias de las que hemos hablado anteriormente que dificultaban su absorción.

Y el segundo, el de origen animal, es el llamado Hierro hémico.

Está presente en la hemoglobina (glóbulos rojos) y en la mioglobina (músculos) de:

las carnes rojas, el pavo, el conejo, hígado,

el pescado (sardina, pescadilla, lubina, rape),

los mariscos o crustáceos (almejas, chirlas, berberechos, mejillones)

y la yema de huevo.

El grado de absorción del hierro absorbible hémico es mucho mayor, del 15% a 35%.

Y no se ve significativamente afectado por la interferencia de otros alimentos en la dieta, de ahí su importancia.

Por ello, nos guste o no, en casos de falta de hierro absorbible deberíamos incluir carnes en las dietas.

Al menos hasta regularizar nuestros niveles de hierro en sangre.

Atención al calcio, cuando se consume junto al hierro absorbible en una comida.

El calcio interfiere y disminuye la absorción tanto de hierro hémico como del no hémico.

Su efecto inhibitorio depende de su dosis.

Otros artículos de interés:

Cómo prevenir y combatir la anemia con los alimentos

Las vitaminas de las frutas

vitfrutas

Las frutas contienen muchas vitaminas esenciales y nutrientes, y por lo tanto, su consumo es muy beneficioso para nuestra salud, para el crecimiento y el desarrollo humano.

La vitamina A está presente en muchas frutas, las que más destacan son las naranjas, las moras, las sandías, los melocotones, las manzanas y los kiwis. Los beneficios que esta vitamina nos aporta a nuestro cuerpo son reproducción celular, la formación de las hormonas, la estimulación del sistema inmunitario y la mejora de la visión y del crecimiento del cabello.

La vitamina B1 la podemos encontrar en plátanos, frambuesas, peras, limones, naranjas, mangos, pomelos y piñas. Los beneficios que esta vitamina nos aporta a nuestra salud son el buen funcionamiento del corazón, del sistema nervioso y de los músculos.

La vitamina B2 la podemos encontrar en el kiwi. Esta vitamina es necesaria para producción de células rojas de la sangre, el crecimiento, el desarrollo corporal y la reproducción.

Podemos encontrar la vitamina B3 en plátanos, melocotones, kiwis y melones. Esta vitamina es importante para el correcto funcionamiento del sistema digestivo y del sistema nervioso, para tener una piel sana y para el crecimiento normal.

La vitamina B5 la podemos encontrar en frutas como naranjas y plátanos. Esta vitamina nos aporta muchos beneficios a nuestra salud, entre los que destacan la metabolización de los alimentos, la producción de colesterol, fabricación de la vitamina D y de hormonas esteroides y el mantenimiento de un sistema digestivo saludable.

La vitamina B6 la podemos obtener de plátanos y sandías. Esta vitamina es necesaria para el metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas, para la producción de anticuerpos, el mantenimiento del sistema inmune, la producción de células rojas de la sangre y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

En la vitamina B9 encontramos el ácido fólico y el folato y la podemos encontrar en fresas, kiwis, moras, naranjas y plátanos. Esta vitamina es necesaria para el crecimiento celular, el desarrollo del feto, la producción de células rojas de la sangre, el ADN y el sistema nervioso.

La vitamina C la podemos obtener de peras, manzanas, limones, fresas, plátanos, ciruelas, frambuesas, moras, uvas, mangos y sandías. Esta vitamina beneficia a nuestra salud impidiendo la oxidación de los radicales libres, protegiendo los tejidos y las células, ayudando a la formación de colágeno, de cartílagos, de vasos sanguíneos y de músculos. Es vital para la absorción de hierro, reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de cáncer.

Vitaminas de las frutas amarillas
Las frutas amarillas contienen mucha cantidad de vitamina C. Entre las frutas amarillas y anaranjadas encontramos las naranjas, el plátano, la piña, la guayaba, el melón, el mango, la papaya y las mandarinas.

Vitaminas de las frutas ácidas
Entre las frutas ácidas podemos destacar el limón, la mandarina, la naranja y el pomelo. Estas frutas son muy ricas en vitamina C.

Vitaminas de las frutas rojas
Las frutas rojas como las fresas, los arándanos, las moras, las grosellas, las frambuesas, etc. contienen una gran cantidad de vitaminas, como por ejemplo, las vitaminas A, B, C Y E.

Vitaminas de las frutas secas
Las frutas secas contienen las mismas vitaminas que las frutas normales, pero al secarse nos pueden ofrecer algunos beneficios nutricionales extras, ya que se concentra su contenido en vitaminas y otros nutrientes.

Vitaminas de las frutas tropicales
Las frutas tropicales contienen una gran cantidad de vitaminas, entre las que destacan las vitaminas A, B y C. Estas frutas suelen presentar una concentración mayor de vitaminas que otras frutas. Entre las frutas tropicales podemos destacar el mango, el maracuyá, la guayaba, la piña y el aguacate.

Contenido de vitaminas de las frutas
Los albaricoques contienen fósforo, hierro, calcio y vitamina A. Todos los cítricos son ricos en vitamina C, B1 y ácido fólico.

Las fresas destacan por su contenido en vitamina C. La manzana contiene vitaminas C y B. Los melocotones contienen vitaminas A, B y C. La piña contiene una gran cantidad de vitamina A. El plátano está repleto de vitaminas A y C. Las uvas nos aportan vitaminas B1, B6 y C.

Cómo conservar las vitaminas de las frutas

Algunas de las vitaminas más importantes se encuentran en frutas y verduras, a continuación te mostramos la mejor forma de preservar sus vitaminas.

Algunas formas de ayudar a salvar las vitaminas de las frutas frescas es, en el caso de necesitar cocinarlas, hacerlos a fuego lento. Sólo cortar las partes de la fruta golpeadas. Si es posible, consumir la fruta con su piel, es decir, en el caso por ejemplo de las manzanas y las peras. Si es necesario pelar la fruta, debes comerla lo antes posible. El aire oxida la fruta, sus vitaminas comienzan a descomponerse. Es importante mantener las frutas en un lugar fresco, esto ayuda a preservar las vitaminas.

Las frutas congeladas tienden a tener mejores nutrientes a causa de las bajas temperaturas y la falta de exposición al aire.

Minerales de las frutas
Los minerales más presentes en las frutas son el calcio y el hierro. Entre las frutas con alto contenido en calcio destacan las bayas, las zarzamoras, las moras, las grosellas, las naranjas y las papayas. Entre las frutas con alto contenido en hierro son las grosellas, las moras, los dátiles, las uvas pasas y las frambuesas.

Alimentos que nos ayudan a evitar o aliviar los resfriados

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Aunque no es una dolencia grave,  el molesto catarro quizá sea la enfermedad más común de la humanidad y se puede dar en cualquier época del año.

Ante todo debemos apostar por una alimentación equilibrada y variada que aporte los nutrientes esenciales.

Se debe procurar tomar alimentos en estado natural (en crudo o zumos recién hechos) del grupo de las frutas y verduras para obtener el máximo de vitaminas y minerales sin que se pierdan por procesos culinarios como la cocción (o entonces tomar el caldo generado será una buena opción).

Los vegetales amarillos-naranjas y de hoja verde (acelgas, espinacas, ..) o la yema de huevo son ricos en vitamina A o provitamina A (carotenos),  que fortalecen las barreras naturales de tu organismo frente a las infecciones y protegen las mucosas.

Los cítricos, pimientos rojos, tomates y patatas son alimentos ricos en vitamina C, que aumentan en sangre las citoquinas, que estimulan la inmunidad celular.

El aceite de oliva, cereales integrales, legumbres.. aportan mucha vitamina E, que por su acción antioxidante ayuda a restaurar el sistema inmunológico.

La carencia de minerales, como hierro y zinc, también puede afectar a tus defensas. El hierro está en las carnes rojas, el hígado, legumbres, etc.. y el zinc en los huevos, el marisco y el germen de trigo.

Para finalizar comentar que el selenio, un nutriente indispensable y fundamental para la producción de antioxidantes y la buena respuesta de nuestro sistema inmunológico, se halla en los frutos secos.

 

Nutricolorimetría: la dieta de los colores! Ejemplo práctico: Plan alimentario multicolor

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A petición de muchas y muchos de vosotros, fieles seguidoras y seguidores de el Nutricionista en Casa, que habéis hecho llegar a través de mails, como resumen de los 6 capítulos en los que hemos hablado de la nutricolorimetría voy a exponeros un ejemplo práctico, un plan alimentario multicolor para un día.

La dieta de los colores se propone combinar todos los grupos comentados durante las distintas comidas del día, incluyendo porciones de vegetales y frutas, para así incluir todos los nutrientes y propiedades que el cuerpo necesita. Un colorido saludable es igual a comer cada día una unidad de cada color ya que es una importante ayuda para mantener nuestro cuerpo lejos de las enfermedades.

Cada color denota propiedades y nutrientes determinados que aportan beneficios a nuestra salud. Incluso muchas vitaminas son al mismo tiempo pigmentos. Por otra parte, todas las plantas poseen unos pigmentos orgánicos denominados carotenoides. Los carotenoides abarcan una amplia gama de colores que van desde el amarillo al rojo fuerte y son los que le dan su tono a los tomates, los pimientos, las calabazas, las zanahorias, etc…

Estos pigmentos naturales poseen propiedades antioxidantes (es decir, evitan que las células sufran daños) y, cuando los absorbemos, nuestro cuerpo tiene la capacidad de convertir los carotenoides (alfa y beta) en vitamina A, la cual es esencial para la salud de los huesos, la piel, la visión y el correcto funcionamiento del sistema inmunológico. En otras palabras, comer frutas y verduras –que además son bajas en calorías y grasas y ricas en minerales y  fibras- independientemente de su color, es muy bueno para el organismo.

Además, se recomienda reunir varios colores en un mismo plato, ya que esto garantiza la incorporación de una diversidad de nutrientes. Por ejemplo, si en una misma comida combinamos tomate, lechuga y arroz (rojo, verde y blanco) estamos incluyendo carbohidratos, fibra, licopenos, vitamina C, minerales como hierro, sodio, potasio, magnesio y otros.

Ejemplo en 5 tomas o comidas como yo siempre recomiendo en mis sesiones de coaching nutricional a los/as clientes del Nutricionista en Casa:

DESAYUNO (amarillo-naranja): Un  plátano o 1 vaso de zumo de naranja natural

MEDIA MAÑANA (azul-púrpura): Un racimo de uvas o un par de ciruelas

COMIDA (verde, rojo y blanco): Pollo sin piel (grasa), arroz, ensalada de hojas verdes con tomate y cebolla

MERIENDA (rojo o naranja): Una manzana, 1 vaso de zumo de fresa o unos cuantos fresones o bien una zanahoria.

CENA (blanco, verde): Espinacas, Pescado asado, yogurt.

SUGERENCIAS COLORIDAS:

1-      Incluir zanahorias, remolachas o calabazas ya que son una manera de resaltar el sabor de los platos y aumentar el consumo de verduras.

2-      Ser creativo en la preparación de los platos y hacer buenos platos únicos: Ejemplo, se puede agregar a la ensalada alimentos como garbanzos, maíz, alubias o pimientos rojos y amarillos. O hacer un plato variado con pimientos rojos, berenjena, cebolla, piña y brécol.

3-      Comer un alimento de cada color todos los días

4-      Incorporar como hábito comer una fruta o verdura como refrigerio a media mañana o merienda en lugar de “caprichos” dulces y con grasas como la bollería.

Nutricolorimetría: La Dieta de los colores! 2ªparte :Grupo Verde

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¿Por qué es importante incorporar en la dieta de los colores o Nutricolorimetría el grupo Verde?

Pues porque de todos los alimentos, los de color verde son los más saludables. Y sabéis el porqué? pues resulta que el color verde en ellos denota la presencia de sulfurafano e isotiocianato, sustancias que ayudan a reducir el riesgo de cáncer.

El verde de las frutas y verduras también contienen luteína que ayudan a combatir los problemas de visión y evitan el estreñimiento.

Además, las verduras de hoja verde son también una buena fuente de hierro,ácido fólico, calcio, vitaminas K,A y C.

Que alimentos integran este grupo? Pues, por ejemplo: brécol, col verde, acelgas, col china, espinacas, col rizada, kiwi, guisantes, melón de cascara verde, apio, alcachofas, lechugas, pepinos y espárragos verdes/trigueros.

Mijo, un cereal poco conocido!

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¿Qué tal las Vacaciones veraniegas? Esperamos que os hayan ido bien a todos/as y que no hayáis olvidado seguir nuestras pautas y consejos nutricionales. Hoy hablaremos sobre el mijo.

En el Nutricionista en Casa ya estamos de vuelta del cortito break estival y hoy, como primer artículo post vacaciones os hablaré de un cereal no muy conocido pero con grandes cualidades que aportar a nuestro organismo.

Este cereal destaca por ser una fuente de minerales, es excelente para reponer energías y muy eficaz para combatir la fatiga intelectual y la depresión nerviosa! Es adecuado para el clima hibernal, ya que brinda calor al cuerpo.

Las proteínas del mijo son de las más completas entre los cereales. Además de aportar minerales fundamentales para la salud, provee vitaminas A y B. Beneficia la digestión y..los celíacos pueden consumirlo sin inconveniente así como los diabéticos.

Analicemos sus cualidades nutritivas, una a una:

Ayuda a equilibrar el Ph.  Al ser de carácter alcalino contribuye a no acidificar el ph. Una alimentación inadecuada provoca la acidificación en el organismo, con síntomas como cansancio, problemas de concentración, irritabilidad, piel seca, etc.., por eso para neutralizar el ph es bueno tomar cereales en general.

Combate el estrés.  El magnesio, presente en el mijo, tiene efecto tranquilizante, que actúa en casos de ansiedad, depresión e insomnio. Relaja la musculatura y ayuda a mantener estabilizado el sistema nervioso. Protege también al corazón, ya que regula la presión arterial y tiene acción vasodilatadora, permitiendo el flujo normal de la circulación.

Regenera las células. La piel, el cabello, las uñas y los dientes se verán favorecidos si incluimos el mijo en nuestra alimentación. Su contenido en minerales como el hierro, calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio y zinc lo convierten en un aliado para mantenernos saludables.

-Fortalece al organismo. Tiene potasio, que regula el contenido de agua en el organismo, la reacción muscular y la actividad normal del corazón. También tiene silicio, oligoelemento que ayuda en la asimilación del calcio y a la formación de nuevas células, actúa sobre el colágeno protegiéndolo de los dañinos radicales libres y contribuye a la elasticidad de la piel.

Beneficia el sistema cardiovascular. Ayuda a la formación de glóbulos rojos y baja la incidencia de enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido de vitamina B9 (ac. Fólico).

-Bajo en sodio y Previene la Anemia. Es indicado para dietas para personas hipertensas. Aporta el 40% del hierro que necesitamos a diario, así que es muy importante que esté presente en la dieta durante los meses de gestación, ya que previene anomalías congénitas, y en la de personas con deficiencias de este mineral y para dietas vegetarianas o pobres en carne. La vitamina C ayuda a absorber el hierro, por lo que recomiendo tomar un zumo de naranja después de comer un plato que contenga mijo o combinar en un plato con otros alimentos que contienen esta vitamina como el pimiento, el brécol o coliflor.

Remolacha, sus secretos beneficiosos

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Hoy os hablo de la Remolacha. Cómo nos beneficia el hecho de incorporarlas y comerlas en nuestra dieta?

Pues por varios motivos:

– Al ser rica en potasio, vitaminas y minerales, ayuda a regular la tensión arterial y el ritmo cardíaco, además de fortalecer el sistema nervioso.

– Tiene un efecto calmante en el aparato digestivo que puede curar trastornos como indigestiones, acidez, gastritis ..

– el ácido fólico de las hojas (también ricas en Vitamina A) proporciona un nutriente vital para las embarazadas.

– Como laxante suave, ayuda a prevenir y curar el estreñimiento y las hemorroides.

– Facilita la digestión y absorción y alivia problemas en la piel y dolores de cabeza.