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Los alimentos para bajar colesterol, malo o bueno, y los trigliceridos, rápidamente.

Alimentos para bajar colesterol y trigliceridos

Sin duda la mejor y más completa lista de los alimentos que bajan el colesterol  y los trigliceridos en sangre.

Además de un modo natural y rápido.

Semillas de chia y sus propiedades beneficiosas

Semillas de chia y sus propiedades beneficiosas
Semillas de chia y sus propiedades beneficiosas

Semillas de chia y sus propiedades beneficiosas.Hoy os descubrimos qué son las semillas de chia y sus beneficios,cómo se utilizan las semillas de chia,su origen,todas las propiedades de las semillas de chia,el porqué se les considera un superalimento,etc..

La Chia (Salvia hispánica) ,no demasiado conocida para la mayoría de la gente, es una semilla originaria de Centroamérica.

Las semillas de chia son una de las fuentes de origen vegetal con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico (omega 3).

Por tanto, tal como se le llama ahora un superalimento o un suplemento nutricional, con propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias.

Seguidamente vamos a exponer de forma resumida las propiedades beneficiosas de las semillas de chia:

Se consideran la Mejor fuente de alimento de Omega 3:
3,4 gramos por porción, 10% superior al lino. 700% más de OMEGA-3 que el salmón atlántico.

*También son beneficiosas para:

· Las Enfermedades del corazón y la diabetes tipo 2
· El colesterol alto y presión arterial
· La Osteoporosis, la artritis y las inflamaciones de
mama, colon y pulmón
· El cáncer de próstata
· La Depresión
· La Función cerebral, incluyendo formación del cerebro
en los niños, aumento de la función cognitiva y
· Prevención de los Síndromes de Hiperactividad y de
Déficit de Atención

Además las semillas de chia promueven un peso saludable!

· 8 gramos de fibra y 3 gramos de proteína que le mantiene saciado y hace que tenga menos ganas de comer.

100% más de FIBRA que cualquier cereal en hojas.

Se tratan de antioxidantes, vitaminas y minerales de Alta Calidad!

· Las vitaminas A y C, calcio y magnesio. 500% más de CALCIO asimilable que la leche, 1400% más de MAGNESIO que el brócoli.
· Biotina, cromo, selenio y ácido clorogénico y cafeico.
· Con flavonoles: quercetina, myricetina y Kaemferol
· Producen un aumento de la hidratación prolongada y de energía
· Están libres de gluten y son hipoalergénicas.
· Se incorporan fácilmente en la dieta.

· Tienen un 800% más de FÓSFORO que la leche entera
· Poseen un 100% más de POTASIO que los plátanos
· Proporcionan un 200% más de HIERRO que las espinacas.

Además, reducen los riesgos y síntomas de otros
trastornos como:

la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, el asma, y las enfermedades intestinales.

¿Cómo usar la semillas de chia?

Se pueden añadir las semillas de chia a los cereales, frutas, mermeladas y bebidas del desayuno u otras comidas.

También, otra opción, es espolvorearlas sobre ensaladas y sopas en el almuerzo.

Además pueden ser usadas mezclándolas en batidos, yogur, manzanas y leche.

Intolerancia al gluten: Celíacos

Intolerancia al gluten, causante de celiaquías
Intolerancia al gluten, causante de celiaquías

Intolerancia al gluten, sensibilidad al gluten, celíacos, celiaquía, son palabras y expresiones cada vez más comentadas en nuestra sociedad.

Hoy explicamos qué es el gluten,la intolerancia al gluten,la sensibilidad al gluten,la alergia al gluten,sus síntomas, pruebas,tratamiento, alimentación o dieta sin gluten,identificar alimentos sin gluten.

Pero vayamos al principio u origen de la problemática:

¿Qué es el gluten?

El  Gluten es una glucoproteína que se encuentra en cereales de consumo tan habitual como el trigo, la cebada, el centeno o la avena.

Y en otros cereales que son de consumo menos frecuente como son:

la espelta (también llamada trigo salvaje) y el triticale (cereal mezcla de trigo y centeno).

A su vez, el gluten está compuesto por otras dos glucoproteínas: la gliadina y la glutenina.

El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de la harina.

Lo que permite que, junto con la fermentación, el pan obtenga volumen así como la consistencia elástica y esponjosa de las masas horneadas.

¿Cómo puede afectarnos el gluten?

El gluten es una proteína muy nutritiva y beneficiosa para todas las personas, pero también es algo indigesta.

El motivo no es otro que nuestro cuerpo no dispone de las enzimas necesarias para digerirlo completamente.

Y son precisamente esos pequeños pedazos no digeridos los que pueden provocar problemas intestinales.

Las personas sanas no notan malestar al tomar cualquiera de los cereales que contienen gluten.

A lo sumo una pequeña molestia que pasa una vez completado el proceso digestivo.

Sin embargo, en otras personas, esos pequeños trozos de gluten no digeridos pueden producir problemas:

autoinmunitarios (intolerancia al gluten, enfermedad celíaca), alérgicos (como son la alergia respiratoria, la alimentaria o la de contacto) y de sensibilidad al gluten.

¿Qué es la intolerancia al gluten?

La intolerancia al gluten es una enfermedad autoinmunitaria, caracterizada por una intolerancia permanente y crónica al gluten.

La padecen personas que están predispuestas geneticamente.

Se caracteriza por una lesión de la mucosa del intestino delgado que provoca una atrofia de las vellosidades intestinales.

Esta atrofia produce una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos que tomamos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).

Con los consiguientes problemas asociados para la salud.

¿ A quién le puede afectar la intolerancia al gluten?

La prevalencia de la intolerancia al gluten o enfermedad celíaca ha crecido en los últimos años.

Curiosamente, pese a que se mantiene la prevalencia de la intolerancia al gluten en la infancia, donde es 5 veces superior a la de la población adulta, ha dejado de ser considerada como un trastorno típicamente infantil.

Las nuevas técnicas de diagnóstico disponibles reflejan que entre un 20-50% de los nuevos diagnósticos en celiaquía o intolerancia al gluten se dan en mayores de 50 años.

La intolerancia al gluten puede aparecer a cualquier edad de la vida, y afecta más a mujeres que a hombres.

Por cada celíaco hay dos celíacas.

En este sentido, la mayor incidencia se registra en mujeres entre 30-40 años.

Aunque el 20% de los pacientes supera los 60 años en el momento del diagnóstico de la intolerancia al gluten.

Los estudios revelan también que la intolerancia al gluten es una enfermedad infradiagnosticada.

Un 10% de la población española la padece, y el 9% de estos afectados no lo sabe.

Esto convierte a la intolerancia al gluten en la enfermedad crónica intestinal más frecuente en nuestro país.

Además, su componente genético justifica que pueda haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia.

A pesar de ser la intolerancia al gluten la forma de sensibilidad al gluten más estudiada y mejor conocida, todavía hoy 6 de cada 7 celíacos están sin diagnosticar.

Síntomas de la intolerancia al gluten:

diarrea crónica, hinchazón abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, debilidad generalizada, erupciones cutáneas, estreñimiento, dolor de cabeza, alteraciones del esmalte dental, raquitismo, fracturas espontáneas …

¿Qué es la alergia al gluten?

La alergia al gluten afecta a una proporción muy baja de la población y puede desarrollarse a cualquier edad:

desde el lactante hasta el adulto.

Se produce por una respuesta inmunológica de hipersensibilidad inmediata.

Su modo de presentación es muy diverso, desde un simple sarpullido alrededor de la boca hasta un grave cuadro de choque anafiláctico.

A diferencia de otras afecciones relacionadas con el gluten, como la intolerancia al gluten, los síntomas de una alergia al gluten son de inicio brusco, a los pocos minutos de tomar el alimento, pudiendo desencadenar una situación clínica grave de forma rápida.

Síntomas de la alergia al gluten:

vómitos, dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo, asma, tos, laringitis, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis atópica, reacciones de anafilaxia…

¿Qué es la sensibilidad al gluten?

Es una enfermedad de nuevo diagnóstico que guarda una muy estrecha relación con la intolerancia al gluten o enfermedad celiaca.

Los pacientes con sensibilidad al gluten no pueden ser calificados como intolerantes o alérgicos.

Sin embargo esta proteína les hace enfermar.

Sus síntomas son muy parecidos a los de la intolerancia al gluten y comparte algunos con la alergia al trigo.

Por lo que la precisión en el diagnóstico es fundamental.

El mayor problema de la sensibilidad al gluten es que hay muchos pacientes que la padecen pero que no la tienen diagnosticada y sí que sufren todos sus síntomas.

Según se desprendió del XVI Simposio Internacional de la Enfermedad Celíaca celebrado en Oslo en 2011.

1 de cada 17 personas es sensible al gluten, cifra que supone que el 6% de la población tiene esta patología.

Y en muchos casos está sin diagnosticar.

Síntomas de la sensibilidad al gluten:

dolor persistente en la zona abdominal, diarreas frecuentes, eccemas o erupciones en la piel, dolor de cabeza, fatiga y confusión, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, adormecimiento o dolor de las extremidades, hinchazón abdominal.

¿Cómo diagnosticar la sensibilidad al gluten?

El diagnóstico es clave a la hora de poder tratar a los pacientes con sensibilidad al gluten.

Ciñéndose exclusivamente a los síntomas es muy difícil de diferenciar de la intolerancia al gluten o la alergia al gluten.

A pesar de que hay un mayor número de manifestaciones que no son digestivas (dolores de las extremidades, adormecimiento de brazos o pies, fatiga).

Estudio genético: a través de un análisis de sangre o muestra de saliva se puede conocer si el sujeto es portador de los genes que se asocian con la enfermedad celíaca o con la sensibilidad al gluten.

Estudio inmunológico: es una prueba fundamental que sirve para saber si el paciente genera anticuerpos que reaccionan contra el gluten y le hacen enfermar.

Esta analítica debe incluir los marcadores serológicos propios de la enfermedad celíaca.

Pruebas cutáneas: imprescindible para saber si el paciente presenta una reacción alérgica.

Se incluyen inhalantes y alimentos incluyendo harinas, gluten y gliadina.

Se realizan en la piel del antebrazo.

Aplicando una gota de los diversos alergenos y realizando una pequeña punción con una lanceta.

Los resultados se obtienen en un tiempo récord de 15 minutos.

Las pruebas y estudios confirmaran o no si tenemos intolerancia al gluten

Endoscopia intestinal: esta prueba se realiza para observar el intestino delgado superior.

El paciente siempre está sedado para que no sea molesta ni dolorosa.

Es en esta zona donde se observa si hay daños o lesiones provocadas por el gluten.

Cápsula endoscópica: muy útil para hacer un estudio completo del intestino delgado y conocer qué parte es la que está más afectada por la enfermedad.

Biopsia intestinal: La biopsia se realiza durante la endoscopia digestiva cuando se detecta tejido lesionado.

Es entonces cuando se toma una muestra, que es analizada por un especialista en anatomía patológica.

Por tanto el paciente, no tiene que someterse a una nueva prueba.

En unos días obtiene los resultados que le confirmarán qué enfermedad tiene.

Tratamiento

En función del trastorno relacionado con el gluten que padezca el individuo, los especialistas indicarán el tipo de tratamiento más conveniente.

En el caso de la alergia y la intolerancia al gluten, la dieta de evitar alimentos con gluten es esencial.

Usar harinas y almidones de maíz o arroz en lugar de procedentes de trigo, cebada, avena, centeno, etc..

En el caso concreto de la sensibilidad al gluten y dado que no se ha identificado un marcador biológico específico de este trastorno, el tratamiento ayudaría a confirmar este diagnóstico y consiste en:

dietas de eliminación con posterior reintroducción, observándose los cambios clínicos ocurridos en ambos períodos.

Identificación de productos sin gluten para celíacos

Al estar presente en los principales cereales utilizados en nuestra alimentación, los alimentos que NO contienen gluten (Sin Gluten o Gluten Free) son etiquetados como tal.

Se usa el símbolo de una espiga barrada y/o el logo de certificación FACE -Federación de Asociaciones de Celíacos de España- con una espiga de color verde .

Ello es para evitar problemas en personas que tengan alguna patología relacionada con esta glucoproteína.

Como pueden ser la intolerancia al gluten o enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten.

Alimentos para el cerebro y la memoria

Alimentos para el cerebro y para la memoria
Alimentos para el cerebro y para la memoria

Alimentos para el cerebro y la memoria para rendir mejor.Una dieta para el cerebro?

Hoy os descubrimos alimentos para la memoria,alimentos para el cerebro:los mejores alimentos para mejorar la salud del cerebro.

Comida para el cerebro? Si,alimentos para potenciar la memoria de forma natural y alimentos para mejorar la memoria.

Efectivamente, hay alimentos para el cerebro y la memoria para rendir mejor.

¿Comida para el cerebro? Conoceremos alimentos para potenciar la memoria de forma natural,es decir, alimentos para mejorar la memoria.

El cerebro requiere una alimentación y nutrición equilibrada para funcionar bien y tener una buena actividad intelectual, mejorar la memoria y proporcionar nutrientes para las neuronas.

Para pensar y mejorar la memoria, debemos consumir alimentos para el cerebro que contengan los nutrientes que las neuronas y su mente necesitan para estar despierta.

En los alimentos para el cerebro, existen vitaminas y minerales (ej: calcio) que intervienen en la concentración, la memoria y la actividad intelectual.

Si el cuerpo carece de ellos, será difícil que su cerebro y sus neuronas rindan al máximo.

Vamos a hablar pues de alimentos para el cerebro y nutrientes para las neuronas, que ayudan a mejorar la memoria.

La glucosa es la “gasolina”, la comida o el alimento del cerebro.

La fuente de energía del cerebro son sólo los azucares y no las grasas.

Por eso cuando se desmaya una persona por una lipotimia o mareo le dan azúcar para reanimar, como uno de los alimentos para el cerebro.

Las proteínas contenidas en alimentos de origen animal, especialmente en el hígado y los mariscos, hacen mejorar la regulación de la actividad intelectual y fortalecen el estado de ánimo.

Una dieta rica en alimentos o comida con carbohidratos (patatas, arroz, harinas, cereales) ayuda a calmar la ansiedad y depresión.

Una buena dieta con alimentos para el cerebro debe incluir un aporte adecuado de minerales en virtud de los beneficios que éstos ofrecen al organismo.

Los minerales son alimentos para la memoria:

El calcio, por ejemplo, interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos.

El hierro influye en el rendimiento y en el transporte de oxígeno a las células.

El zinc está relacionado con la actividad de los neurotransmisores cerebrales.

Para obtener calcio se debe ingerir leche y sus derivados, mientras que el hierro es posible encontrarlo en  alimentos como carnes, vísceras, legumbres y frutos secos.

Las ostras, crustáceos, carne de cordero y las leguminosas son alimentos ricos en zinc.

Estos minerales ayudaran al cerebro a estar alerta, y son parte de los alimentos para el cerebro y para mejorar la memoria.

Las vitaminas del complejo B intervienen en el proceso de producción de neurotransmisores, específicamente:

la B1 (carne de cerdo y levadura de cerveza), B6 (melón, pollo y plátano) y la B12 (hígado, huevos y queso).

Esta última es importante para contrarrestar el estrés y fortalecer la actividad intelectual.

Ayuda al desempeño de las neuronas para mejorar la memoria.

Algunos nutrientes esenciales para fortalecer nuestro cerebro y mejorar la memoria son:

Vitamina B1 (tiamina) – se encuentra en alimentos para el cerebro como: habichuelas, granos, semillas, levadura de cerveza, hígado.

Magnesio – en nueces, guisantes.

Potasio – en espinacas, pasas, dátiles, frutas cítricas, brócoli, aguacate, habas.

Vitamina B3 (niacina) – en leche, pescado, guisantes, semillas de girasol y de lino, granos integrales, levadura de cerveza.

Vitamina B6 (piridoxina) – en hígado, soja, atún, habas, levadura de cerveza.

Vitamina B12 (cobalamina) – en hígado, ostras, pescado, yema de huevo, productos lácteos.

Vitamina C – en frutas cítricas, tomates, fresas, vegetales verdes, kiwi.

Cobre – en mariscos, nueces, semillas, cerezas, fresas, miel.

Zinc – en dátiles, higos, yema de huevo, pescado, ostras, zanahorias, guisantes, avena, germen de trigo, semillas de sésamo.

Triptófano – en la leche.

Tirosina – en habas, semillas de calabaza.

Colina – en tofu, yema de huevos, avena, coliflor, col.

La colina en especial tiene mucha importancia ya que, además es parte constituyente de la acetilcolina, uno de los principales neurotransmisores del cerebro.

Existen estudios que señalan que puede ayudar en algunos casos de pérdida de memoria en personas mayores y mejorar el funcionamiento de las neuronas.

Una forma sencilla de suplementar la dieta con alimentos para el cerebro, con nutrientes con colina es utilizando lecitina.

La lecitina se puede adquirir en forma de gránulos.

Ingerir entre 2 y 4 cucharadas un par de veces al día.

La fosfatidilserina es uno de los nutrientes que más interés ha despertado en años recientes para fortalecer la memoria y el cerebro.

Es una clase especial de sustancia grasa utilizada por el cuerpo para mejorar la salud de las células nerviosas y fortalecer las neuronas.

Las células cerebrales contienen una gran cantidad de esta sustancia, especialmente en la membrana celular, pero su concentración disminuye con la edad.

LA LECITINA DE SOJA ES UNO DE LOS MEJORES ALIMENTOS PARA EL CEREBRO Y LA MEMORIA

La membrana celular posee importantes funciones, como:

  • -regular las sustancias que entran y salen de la célula y,
  • -la composición interna de éstas, por ello la fosfatidilserina es de gran relevancia para la actividad del cerebro.

En algunos experimentos científicos se ha observado que puede ayudar a mejorar la memoria y las capacidades cognitivas, especialmente entre las personas de mayor edad.

En la actualidad sólo es posible conseguirla extraída de la soja.

Si bien el aspecto genético resulta ser un factor determinante, la comida o alimentos influyen en alto grado en el buen funcionamiento del cerebro, sobre todo a largo plazo.

La colina y la fosfatidilcolina contribuyen, con la producción de acetilcolina, a mejorar los procesos cognoscitivos y de memoria.

Están contenidas principalmente en alimentos como la coliflor, el bistec de carne, el huevo y las nueces,

La norepinefrina, por su parte, se sintetiza a partir de dos aminoácidos, la L tirosina y la fenilalanina.

La primera está presente sobre todo en las proteínas de alimentos de origen animal y en todos los lácteos.

Se observa una asociación directa con los estados de alerta.

Por lo que si ingerimos comida o alimentos para el cerebro ricos en estos aminoácidos será posible:

estar más despierto y mejorar la respuesta ante estímulos.

Los alimentos para el cerebro como granos o pescados funcionan mejor que un plato de pasta.

Por último encontramos que el aminoácido llamado triptófano.

También está presente en proteínas, tanto vegetales como animales, y participa en la síntesis de la serotonina.

Ésta, al contrario de la norepinefrina, conduce a un estado de sedación.

La persona se relaja, le provoca sueño y aumenta el estado de depresión.

Lo ideal para lograr una buena actividad intelectual y una mejora en la memoria, es:

a la hora de la comida tomar primero los alimentos con proteína (pollo, pescado, carne) y después los carbohidratos.

Así los aminoácidos pasan a la sangre, se van directos al cerebro sin interacciones y producen norepinefrina.

Este es el proceso correcto para estimular el cerebro, mejorar la memoria y actividad intelectual y fortalecer las neuronas.

No debemos olvidar otro punto importante como lo es la cantidad de comida o alimentos a ingerir.

Si se comen demasiados alimentos, la mayor parte de la sangre se concentrará en el tracto digestivo a fin de ayudar a digerir y absorber los alimentos, y la irrigación sanguínea a otras partes del cuerpo será menor, incluso en el cerebro.

Cuando no se consume ningún tipo de proteína en el almuerzo, el rendimiento y la capacidad de memorizar no es igual y por la tarde o a media mañana se tiene sueño.

Además del orden con el que ingerimos los alimentos, respetar los horarios de las comidas ayuda en la actividad intelectual y en la capacidad de memoria.

Un buen desayuno con alimentos para el cerebro es fundamental.

Si la diferencia de horas entre el almuerzo y la cena es considerable,

se recomienda tomar la merienda para mejorar la respuesta del cerebro y las neuronas.