Intolerancia a la fructosa:síntomas y dieta [2021]

 intolerancia a la fructosa
La intolerancia a la fructosa es aún poco conocida

INTOLERANCIA A LA FRUCTOSA: TODO LO QUE DEBES SABER

La intolerancia a la fructosa, es una intolerancia alimentaria bastante desconocida.

Hoy, aquí,toda la información sobre la intolerancia a la fructosa:

  • dieta a seguir,
  • la intolerancia a la fructosa y la mala absorción de la fructosa,
  • los alimentos permitidos y no permitidos para los intolerantes a la fructosa,
  • alimentos que contienen fructosa, y
  • síntomas y tratamiento de la intolerancia a la fructosa.

Así como existen personas que son intolerantes al azúcar de la leche, la lactosa, se ha descubierto que:

hay otras que son intolerantes al azúcar, básicamente, de frutas y verduras, la fructosa.

La fructosa es un azúcar de los llamados simples, un monosacárido,

Puede encontrarse de manera natural en las frutas, y que se ingiere principalmente en forma de sacarosa.

La sacarosa (el conocido azúcar común o blanco), es un disacárido, y está formada por 2 moléculas, una de glucosa y otra de fructosa.

Una vez que es ingerida, se separa en el intestino en sus dos moléculas, dejando libre la fructosa.

También puede generar fructosa,.el edulcorante sorbitol al ser metabolizado por nuestro organismo

La intolerancia a la fructosa aparece en el momento en el que hay:

un problema en su absorción por las células intestinales o en su metabolización por nuestro organismo para poder ser utilizada.

Pero, atención, no debemos confundir la intolerancia a la fructosa y la malabsorción de la fructosa.

Puesto que son parecidas pero no exactamente iguales.

La intolerancia a la fructosa es un error genético del metabolismo de la fructosa, que aparece en 1/20.000 personas.

Debido a este error congénito o hereditario:

cuando las personas ingieren fructosa, ésta es absorbida por las células intestinales..

pero el organismo es incapaz de metabolizar-la correctamente.

Puesto que carece de la enzima fructosa-1-fosfato-aldolasa (aldolasa B).

Entonces, se acumula un producto intermedio de la degradación de la fructosa, que es tóxico para el organismo.

SÍNTOMAS DE LA INTOLERANCIA A LA FRUCTOSA

Los síntomas que suelen presentar son:

  • poca ganancia de peso en niños pequeños,
  • nauseas,
  • vómitos,
  • deshidratación,
  • disfunción hepática,
  • hipoglucemia e
  • ictericia.

Estos síntomas suelen iniciarse al introducir alimentos con fructosa:

fruta, cereales preparados, etc.en el lactante, y se pueden mejorar si hay un diagnóstico temprano y un buen tratamiento dietético.

La intolerancia a la fructosa es una situación que se mantiene de por vida.

Generalmente, se diagnostica a una edad temprana mediante test bioquímicos y test genéticos.

Pero, también puede aparecer intolerancia a la fructosa en una edad más adulta.

En cambio, la malabsorción de la fructosa es más común, y puede afectar a una tercera parte de la población.

Ello ocurre porque las células intestinales no son capaces de absorber de manera total o parcial la fructosa.

Por causa de esto se generan síntomas gastrointestinales como:

  • diarreas,
  • dolor abdominal,
  • nauseas o
  • gases.

Además, esta situación, que puede ser irreversible o reversible, se diagnostica mediante un test llamado de hidrógeno espirado.

En función de que tengamos intolerancia a la fructosa o malabsorción de la fructosa:

el tratamiento dietético de cada una debe ser diferente.

¿Qué comer, o no, si tenemos intolerancia a la fructosa?

Se debe hacer una dieta estricta sin fructosa.

En la que no se consuma más de 1-2 gr. de fructosa al día ya sea en forma de fructosa, sacarosa o sorbitol.

Por tanto, debemos conocer qué alimentos tienen fructosa en su composición.

Además de leer bien la lista de ingredientes en las etiquetas de los productos que compremos.

Por ejemplo, la miel, la fruta, las verduras y otros alimentos de origen vegetal tienen de manera natural fructosa.

El contenido de fructosa y de sacarosa es variable en las frutas y verduras según condiciones de crecimiento.

También se debe vigilar que la fructosa es añadida como edulcorante en muchos productos dietéticos o para diabéticos.

Así mismo es usada igualmente como excipiente en medicamentos.

Por su parte, la sacarosa se encuentra en el azúcar, ya sea blanco o moreno.

Por tanto, está en múltiples productos dulces como las galletas, los postres, los cereales de desayuno para niños o los bizcochos.

A parte, algunas frutas y verduras lo contienen y también se utiliza para la elaboración de algunos jarabes y medicamentos infantiles.

El sorbitol se puede encontrar en frutas y verduras.

Pero básicamente es utilizado como edulcorante en dietética.

Se pueden incluir en la dieta para la intolerancia a la fructosa:

  • Jarabe de glucosa,
  • glucosa,
  • maltosa,
  • maltodextrina,
  • aspartamo,
  • sacarina,
  • acesulfame K y
  • el ciclamato.

Ocasionalmente:

  • aguacate,
  • pepitas de calabaza o girasol (10  unidades/día),
  • aceitunas maduras (25 g /día),
  • jugo de limón  o
  • lima (15 ml/día)
  • acelgas,
  • brécol fresco,
  • espinacas,
  • patatas,
  • setas (champiñones),
  • escarola y
  • endivias.

Consumo limitado de:

Por ejemplo,

  • apio,
  • acelgas,
  • berros,
  • berza,
  • brécol congelado,
  • col,
  • coliflor,
  • lechuga,
  • pepino,
  • patata nueva,
  • lentejas,
  • garbanzos,
  • alubias y
  • guisantes.
  • harinas y sémolas de trigo,
  • avena,
  • maíz,
  • centeno,
  • fécula de patata,
  • arroz.
  • pan blanco,
  • pasta.
  • papilla de cereales sin azúcar añadido.

Además de:

-Todas las carnes frescas y productos cárnicos elaborados que no contengan fructosas, sacarosa o sorbitol.

-Lactancia materna, leche, leche en polvo sin fructosa, nata natural, quesos curados y  frescos y yogur (sin frutas ni sacarosa).

-Aceites vegetales, mantequilla y margarina.

-Agua, agua mineral, infusiones (manzanilla, tila, menta), cacao y café.

-Especias, hierbas aromáticas, mostaza, sal, vinagre y levadura.

NO se pueden incluir en la dieta:

  • fructosa,
  • sacarosa,
  • sorbitol y dulces y edulcorantes que los contengan como caramelos, chocolates, chicles, etc.
  • las demás frutas y frutos (incluso el tomate), incluyendo sus zumos y todos los productos que las contengan,
  • el resto de verduras y hortalizas,
  • todas las otras legumbres,
  • cereales o harinas integrales y la harina de soja,
  • procesados cárnicos que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol,
  • bebida de soja,
  • leche condensada,
  • yogur de frutas, de soja o edulcorado con sacarosa,
  • preparados a base de leche con sacarosa (batidos, helados, etc.)
  • aderezos o salsas comerciales con sacarosa y fructosa.
  • bebidas que contengan fructosa, sacarosa o sorbitol o hechas a base de frutas.
  • aliños comerciales con fructosa o cualquier elemento que la contenga.

Como que con intolerancia a la fructosa casi no se pueden tomar frutas, hay bajo aporte de Vitamina C, se deberían tomar suplementos.

Además, también es recomendable tomar suplementos de ácido fólico.

Puesto que aumenta la actividad de las enzimas glicolíticas.

Por ejemplo, entre ellas la fructosa-1-fosfato-aldolasa. lo que permitirá:

poder consumir una ligera cantidad extra de fructosa, sin padecer las consecuencias que antes hemos comentado.

¿Qué comer, o no, si tenemos mala absorción de la fructosa?

En el caso de que se tenga mala absorción de la fructosa pero no intolerancia a la fructosa, se aplica una dieta restringida en fructosa.

Esta restricción variará en función de cada persona, dependiendo de si la malabsorción es total o parcial.

Si fuese total entonces hay que seguir lo marcado para la dieta de la intolerancia a la fructosa.

En el caso de que sea parcial, la persona sí puede consumir ciertos alimentos con un contenido bajo en fructosa.

Por ejemplo, estos serían:

-Aguacate, Lima , Coco, Chufas, Albaricoque, Papaya, Piña, Granada, Sandía,

-Almendras, Pistachos, Avellanas, Castañas, Piñones, Pecanas, Cacahuetes ,

Alcachofas, Acelgas, Ajo, Apio, Brócoli, Calabaza, Cebollas, Batata, Boniato, Coles, Berenjena, Repollo, Berro,

-Coliflor, Champiñones, Escarola, Espinacas, Zanahoria, Guisantes, Espárragos, Habas, Garbanzos,

-Puerros, Tomate, Lechuga, Lentejas, Patata, Pepino, Setas, Maíz, Rábano, Remolacha,

-Cereales, Productos derivados del pan,

-Leche, Leche condensada, Queso, Requesón,

-Huevo, Carnes frescas, Pescado natural,

-Margarina, Natillas, Flan.